La participación religiosa en iniciativas de paz, también puede preparar y equipar a los profesionales de resolución de conflictos para desempeñar funciones proactivas en la transformación del conflicto.
Por lo tanto, la religión puede ser un medio para resolver conflictos en algunos casos, ya que puede promover la paz y la reconciliación.
Pero la carencia de conocimientos y experiencia de parte de muchos funcionarios estatales y municipales, acerca de cómo opera la religión en el paìs, ha provocado que minimicen la importancia de las A.R.
Por lo que han pasado por alto que en las comunidades religiosas, incluso aquellas comprometidas políticamente, son capaces de generar iniciativas para construir la paz y la reconciliación.
Por eso es que resulta trascendental recalcar algunos aspectos que pueden extraerse del análisis de la acción de las fuerzas religiosas para solucionar conflictos, tales como:
a) Las religiones tienen estabilidad institucional y autoridad moral.
b) Cuentan con capacidad para potenciar a los individuos a actuar.
c) Tienen un compromiso con la no violencia.
d) Han acumulado buenas dosis de preocupación y actuación humanitaria.
e) Tienen un conjunto respetado de valores, incluida la reputación de dignos merecedores de confianza.
f) Tienen capacidad para promover la reconciliación entre las partes conflictivas.
g) Son capaces de movilizar el apoyo de la comunidad nacional e internacional en favor del proceso de paz.
h) Cuentan con capacidad para conseguir localmente el despertar de la tranquilidad.
i) Están históricamente involucradas en procesos de pacificación.
j) Tienen perseverancia frente a la adversidad.
k) Tienen especial habilidad para influir en las actitudes y en las acciones de los líderes políticos.
l) Inculcan el respeto a la ley y a las instituciones gubernamentales.
Estos puntos pueden quedar recogidas en una conclusión de carácter más general, de las distintas investigaciones sobre la acción de las Iglesias y confesiones religiosas en favor de la paz: su contribución potencial a la pacificación es sustancial y también digna de un estudio más profundo.
Las asociaciones religiosas cumplen su papel de ser la sal y la luz de la tierra, de ser generadores de Paz, pues asì lo han aportado en diversas ciudades, ademàs de que utilizan y proponen el perdón como elemento de la reconciliación, lo que es necesario para sanar las heridas abiertas, aunado a que las casas de Reconciliación y las Iglesias como Santuario de Paz, son instrumentos propicios para generar espacios de reconciliación.
De tal suerte es el interès de fomentar la paz y la solución de conflictos, que muchas asociaciones religiosas se han integrado en los Consejos Interreligiosos que existen en el país, que son asociaciones civiles legalmente constituidas, para abordar temas relacionados a la difusiòn de los derechos humanos y defensa de las libertades de pensamiento, de conciencia y de religiòn, como el caso del Estado de Guerrero, que durante los años 2020 y 2021, hubo un reconocimiento en el informe de gobierno rendido por el titular del Poder Ejecutivo, donde destacó la labor realizada por parte de la citada asociaciòn civil (CIG) en apoyar al Gobierno a abatir varios casos de intolerancia y por ayudar a promover la información sobre los derechos humanos y en especial el de la libertad religiosa.
En conjunto con lo anterior, se estima que es importante la utilización de los Mecanismos Alternativos de Solución de Conflictos instituido por el Gobierno, pues eso consolida la estrategia que fomenta la paz.
Los MASC, incluyen métodos tales como son: la negociación, la mediación, la conciliación y el arbitraje,
La Mediación: es un proceso de comunicación donde un tercero imparcial y neutral llamado mediador, conduce a las personas que están en un conflicto y que no pueden dialogar o comunicarse por sí solas, pero tienen la voluntad de hacerlo, para que se comuniquen de manera colaborativa y encuentren una solución que considere las necesidades e intereses de cada uno.
La Conciliación: es un proceso de solución colaborativa de conflictos similar a la mediación, pero un poco más dirigida.
La diferencia, es que quien concilia establece bases del acuerdo y èste puede ser judicial o extra-judicial.
Siendo importante hacer hincapié de que el rol del Estado, es la de ser garante de los derechos básicos, asì como de salvaguardar los derechos fundamentales que no deben ser traspasadas por procesos informales; debe servir como un punto de salida del proceso informal cuando las negociaciones no tienen resultado, o una de las partes se ve expuesta a un muy mal acuerdo, por ejemplo, la parte débil; debe ser por ende, una alternativa disponible para las partes, para quien no desee un encuentro personal o negociación directa o indirecta con la otra parte.
En este orden, el proceso judicial formal, ocupa un rol de alternativa a la justicia informal.
Es por ello que debe resaltarse que la religión puede servir como un medio para resolver conflictos, debido a que se pueden utilizar los siguientes recursos:
- Las comunidades religiosas pueden mediar en conflictos.
- Los líderes religiosos pueden servir como enlace entre bandos opuestos.
- Las comunidades religiosas pueden representar valores unificadores.
- Las comunidades religiosas pueden ser estables y confiables en situaciones de crisis.
- La participación religiosa en iniciativas de paz puede preparar a los profesionales de resolución de conflictos.
- La religión puede ser utilizada para formar identidades de grupo.
La mediación es una técnica de resolución de conflictos que puede ser útil para combatir los nuevos retos que se presentan en la sociedad actual, caracterizada por el cambio constante, como una herramienta al servicio de la convivencia pacífica que abre paso a una nueva cultura basada en el diálogo, como estrategia de transformación de los conflictos.
Su potencial para generar aprendizaje en cualquier persona por el hecho de participar en un proceso de mediación es evidente, porque puede extenderse a todos los ámbitos de interrelación humana como es la familiar, penal, comunitario, intercultural, empresarial, político, entre otros.
La mediación es un procedimiento compuesto por una serie de estrategias y técnicas, mediante el cual las partes implicadas, con su participación ayudan al mediador imparcial e independiente a identificar, formular y analizar las cuestiones en disputa, con el objeto de desarrollar y proponer ellas mismas, opciones o alternativas que les permitan llegar a un acuerdo que solucione el conflicto o mejore las relaciones entre las partes.
En conclusiòn, el proceso de resolución pacífica de conflictos, involucra reconocer igualdad de derechos y oportunidades entre las partes, para la búsqueda de solución que satisfaga a ambas y reestablecer la relación, incluso posibilitando la reparación si fuere necesario, por lo que se considera conveniente que el Estado permita la colaboración con las Asociaciones religiosas, para que ambos sumen una pràctica fòrmula de solución de conflictos que contribuya a la paz social.
Es cuànto.
* CARLOS MARX BARBOSA GUZMÁN, es Licenciado en Derecho. Cuenta con una especialidad en Comunicación, Es Maestro en Derecho Procesal Laboral, Egresado con Mención Honorífica, Es Maestro en Derechos Humanos y libertad religiosa. Es Maestro en Derecho Fiscal. Cuenta con 2 Doctorados Honoris Causa; Es Doctor en Anticorrupción y Sistema de Justicia. Es Agente Capacitador aprobado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social Federal. Fue galardonado con el Premio Estatal al Mérito Jurídico 2018. También fue galardonado con la medalla nacional “Legión de Honor 2019”. De igual forma, en el año 2020, recibió el Galardón por 25 años de trayectoria como articulista. En Abril del 2022, Recibiò el Premio Nacional “Micròfono de Oro”. En Diciembre del 2022, Recibiò el Premio Nacional de locución. Es autor de 9 libros de derecho y desde enero de los años 2023, 2024 y 2025 ha sido reconocido por la revista “Defensa Fiscal” como uno de los fiscalistas màs importantes de Mèxico.
Bibliografía
Barbosa Guzmán, Carlos Marx. La religión como medio alterno a la solución de conflictos. México: CEAAMER, 2018. 4 hojas.
