{"id":153,"date":"2015-12-15T00:00:00","date_gmt":"2015-12-15T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/?p=153"},"modified":"2025-11-19T16:51:38","modified_gmt":"2025-11-19T16:51:38","slug":"el-piropo-como-genesis-de-la-violencia-contra-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/el-piropo-como-genesis-de-la-violencia-contra-la-mujer\/","title":{"rendered":"Olvera Lezama, Blanca Ivonne. El Piropo; Como G\u00e9nesis de la Violencia contra la Mujer."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El \u00abPiropo\u201d Como G\u00e9nesis de la Violencia contra la Mujer.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas el narcotr\u00e1fico,\u00a0 el desempleo, la pobreza y la corrupci\u00f3n han promovido el ascenso de la violencia en nuestro pa\u00eds.\u00a0 La administraci\u00f3n p\u00fablica actual, desde su inicio en el 2013, tuvo como la primera de sus cinco metas el Plan Nacional de Desarrollo (PND) \u201cun M\u00e9xico en paz, libre de violencia, ya que est\u00e1 \u00faltima orilla a la comisi\u00f3n de delitos, siendo los principales el secuestro, la extorsi\u00f3n, la trata de personas, el robo, y el homicidio, que es el m\u00e1s grave de todos, ya que la vida es \u201cel mayor bien que tiene todo ser humano\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEntre 2006 y 2011 se cometieron 10.6 millones de delitos a nivel nacional; ocho de cada 100 fueron denunciados, de los cuales 15 por ciento fue resuelto. S\u00f3lo uno de cada cien delitos se castiga. El secuestro se increment\u00f3 83 por ciento; el robo en carretera, m\u00e1s de cien por ciento, y el robo de veh\u00edculos asegurados ha duplicado\u201d, adem\u00e1s de las desapariciones que, hasta el 19 de enero del presente a\u00f1o, suman 23,271 personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia se manifiesta en todos los \u00e1mbitos: en la casa, en la escuela, en el trabajo y en la calle, lo cual contribuye a agravar la inseguridad que vive a diario la ciudadan\u00eda (como subcategor\u00eda de la noci\u00f3n m\u00e1s amplia de seguridad humana).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMientras que la seguridad humana aborda formas de vulnerabilidad que pone en riesgo el goce de los derechos humanos en general, la seguridad ciudadana se refiere a\u00a0 tipos espec\u00edficos de vulnerabilidad aquellos provocados por la violencia y el desposeimiento y la protecci\u00f3n de los cimientos o ra\u00edces de los derechos fundamentales\u201d. \u201cLa preocupaci\u00f3n central es el modo en que la criminalidad y la violencia\u00a0 erosionan los derechos que los ciudadanos deben gozar en una democracia\u201d. Una\u00a0 de estas ra\u00edces es la violencia que sufren las mujeres; el tema es tan relevante, que es la tercera meta transversal del PND referente a la perspectiva de g\u00e9nero, pues todas las mujeres sufren alg\u00fan grado de violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La violencia contra las mujeres tiene sus or\u00edgenes en la educaci\u00f3n, la cultura y la religi\u00f3n. Desde la infancia se diferencia a los g\u00e9neros: en los colores de ropa, el los juguetes y en las actividades. As\u00ed, el color azul es para la ropa de los ni\u00f1os y sus juegos ser\u00e1n de \u201chombres\u201d, con cochecitos, pelotas de futbol y juegos que requieren violencia (luchitas). Y para las ni\u00f1as ser\u00e1 la ropa de color rosa; jugar\u00e1n con mu\u00f1ecas o \u201ca la casita\u201d, ser\u00e1n las princesas que esperaran a su pr\u00edncipe (obviamente \u00e9ste tiene que ser un \u00a0pr\u00edncipe azul). As\u00ed con esta formaci\u00f3n, se mantendr\u00e1 la idea que las mujeres desde ni\u00f1as son seres humanos delicados, cuyas actividades son las labores del hogar y la crianza de los hijos, construyendo esa vieja leyenda de que las mujeres son \u201cel sexo d\u00e9bil\u201d. Por el contrario, en este contexto los hombres son los valientes, los que no lloran; por eso se les denomina \u201cel sexo fuerte\u201d. Nada m\u00e1s alejado de la realidad, pues en 1968 Robert Stoller afirm\u00f3 \u201cque las diferencias de g\u00e9nero no son tan biol\u00f3gicas sino el hecho de haber vivido desde el nacimiento las experiencias, los ritos y las costumbres atribuidos a hombres y mujeres. La diferencia entre lo masculino y lo femenino no tiene como base las diferencias biol\u00f3gicas, sino que son producto de complejos procesos culturales y sociales\u201d. En la siguiente d\u00e9cada, en 1976, Jaques Monod (Premio Nobel de Medicina) y Eveline\u00a0 Sullerot establecieron \u201cque las diferencias biol\u00f3gicas entre hombre y mujer son m\u00ednimas y no deriva la superioridad de un sexo sobre otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la perspectiva positiva, conforme a Derecho, la Constituci\u00f3n de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), en su art\u00edculo, establece que \u201cel var\u00f3n y la mujer son iguales ante la ley\u201d, por lo que ni la biol\u00f3gica ni jur\u00eddicamente hay diferencia entre el hombre y la mujer; solo en los aparatos reproductivos de cada uno, los que determina su sexo; hombre-mujer. De lo anterior resulta que ning\u00fan sexo es \u201cm\u00e1s fuerte\u201d ni est\u00e1 por encima del otro\u201d, como falsamente se ha cre\u00eddo, dando como consecuencia la inquietud de g\u00e9nero,\u00a0 que produce esa violencia del hombre contra la mujer y afecta a todos los \u00e1mbitos de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia<\/em> se\u00f1ala en el art\u00edculo 5\u00aa, fracci\u00f3n IV, que la \u201cviolencia contra las mujeres es: cualquier acci\u00f3n u omisi\u00f3n, basada en su g\u00e9nero, que les cause da\u00f1o o sufrimiento psicol\u00f3gico, f\u00edsico, patrimonial, econ\u00f3mico, sexual o la muerte, tanto en el \u00e1mbito privado como en el p\u00fablico. \u201cLas encuestas internacionales indican que \u201cuna de cada tres mujeres han soportado violencia f\u00edsica o sexual, principalmente por una compa\u00f1ero sentimental; cerca de 120 millones de ni\u00f1as han sufrido el coito forzado\u00a0 u otro tipo de relaciones sexuales forzadas en alg\u00fan momento de sus vidas, y 133 millones de mujeres y ni\u00f1as se han visto sometidas a la mutilaci\u00f3n genital f\u00e9mina, como consecuencia de esta violencia. En M\u00e9xico la mujer es v\u00edctima de delitos sexual\u00a0 como acoso, hostigamiento y abuso, violaci\u00f3n, estupro, violencia familiar, incesto y feminicidio, siendo este \u00faltimo la consecuencia m\u00e1s violenta, ya que se le priva de la vida por el hecho de ser mujer. El acoso sexual contra la mujer inicia con miradas lascivas o con frases de contenido sexual, expresadas por un hombre, acus\u00e1ndole con ello da\u00f1o o sufrimiento psicol\u00f3gico aqu\u00ed nos referimos al <em>piropo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>piropo<\/em>, seg\u00fan la Real Academia Espa\u00f1ola proviene del lat\u00edn <em>pry pus, <\/em>que significa \u201cvariedad del granate, de color rojo de fuego muy apreciada como piedra fina; un rub\u00ed, carb\u00fanculo; una lisonja. En consecuencia el piropo se considera una lisonja, un halago, una frase citada en p\u00fablico por hombres a ni\u00f1as y a mujeres. La mayor\u00eda\u00a0 de la sociedad atribuye el piropo a una expresi\u00f3n de galanter\u00eda del hombre, para halagar a una mujer; sin embargo no es un halago lo que provoca, sino el efecto contrario, ya que las mujeres , al recibir un piropo en los espacios p\u00fablicos, lo que experimentan es impotencia, miedo, incertidumbre, menosprecio, las afecta en su dignidad. M\u00e1s bien es una forma de violencia moral y psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Madrid, la presidenta del Observatorio de Violencia Dom\u00e9stica y de G\u00e9nero. \u00c1ngeles Carmona, ha se\u00f1alado que, aunque tradicionalmente el piropo ha sido una actitud permitida y asumida como algo normal en la sociedad, \u201clo cierto es que es una aut\u00e9ntica invasi\u00f3n en la intimidad de la mujer\u201d. Sostiene que nadie tiene derecho a juzgar u opinar sobre el aspecto f\u00edsico de la mujer, por lo cual propone la erradicaci\u00f3n del piropo de los espacios p\u00fablicos, lo que ha desatado una gran pol\u00e9mica sobre si \u00e9sta es una conducta correcta, ya que se asegura que hay piropos de buen gusto y otros son vulgares, agresivos y groseros. Lo\u00a0 cierto\u00a0 es que el piropo siempre tendr\u00e1 un cometido sexual y la mayor\u00eda de las veces se acompa\u00f1a con miradas lascivas, aunque sea tolerado, aceptado y aplaudido por ser sector de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo curioso es que en Madrid, durante la dictadura de Primo Rivera (1923-1930), quedo prohibido por ley piropear a las mujeres por la calle, bajo penas de arresto y sanciones econ\u00f3micas. El C\u00f3digo Penal de 1928, promulgado mediante real decreto de ley, anunci\u00f3 el prop\u00f3sito de conseguir \u201cel desarraigo de costumbres viciosas\u201d producidas por este tipo de \u201cgestos\u201d, ademanes, frases groseras o chabacanas. Por este motivo qued\u00f3 incluido como falta \u201ca\u00fan prop\u00f3sito\u00a0 de galanter\u00eda\u201d. \u00bfLas represalias? Penas de arresto de cinco a 20 d\u00edas y multas de 40 a 500 pesetas\u2026 Meses despu\u00e9s, al instaurarse la Rep\u00fablica, esta normativa qued\u00f3 anulada y los madrile\u00f1os pudieron de nuevo piropear tanto como quisieron sin temor a sanci\u00f3n alguna. Hoy en d\u00eda, existe de nuevo la propuesta de erradicar el piropo por considerarlo una invasi\u00f3n a la intimidad de la mujer y, en consecuencia, un detonante de violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En M\u00e9xico el piropo es parte de la vida diaria, de la cultura. Por ejemplo, en los medios de comunicaci\u00f3n el actor de cine y televisi\u00f3n Mauricio Garc\u00e9s, despu\u00e9s de mirar a una mujer de los pies a la cabeza lanzaba la frase \u201c<em>Arroz<\/em>\u201d, y el comediante\u00a0 y conductor el <em>Vitor <\/em>\u00a0del programa de televisi\u00f3n\u00a0 <em>100 Mexicanos Dijeron, <\/em>el presentar\u00a0 a artistas\u00a0 mujeres que concursan en ese programa se refiere a cada una como \u201cbizcochito\u201d para decirles de forma \u201crom\u00e1ntica\u201d un piropo como el siguiente: \u201cSi se juntan los mares con los r\u00edos, porque no se han de juntar tus labios con los m\u00edos\u201d. Estos piropos no s\u00f3lo son aceptados y aplaudidos, sino que pertenecen al \u00e1mbito de la comedia y del humar del mexicano, tan es as\u00ed que les han dado forma e identidad a los artistas masculinos que manifiestan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro tipo de piropo es el que se recibe en la calle. Por ejemplo: \u201cA esa de rojo yo me la cojo\u201d, o en los centros de trabajo el \u201cReinita\u201d o \u201cNi\u00f1a\u201d. Y en el transporte p\u00fablico: \u201cEstas bien buena\u201d. El problema es que despu\u00e9s del piropo sigue manoseo al cuerpo de la mujer, el tocamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El piropo constituye la violencia moral; psicol\u00f3gica, donde el uso de la palabra es primordial; de ah\u00ed sigue la violencia f\u00edsica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Instituto Nacional de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica, realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n intitulada <em>Panorama de violencia contra las mujeres 2011, <\/em>en la que se\u00f1ala que \u201cla agresi\u00f3n m\u00e1s frecuente es que les digan piropos o frases de car\u00e1cter sexual que les molestan u ofenden; a 77.1 por ciento les pasa esto, es decir, son actos que las da\u00f1an psicol\u00f3gicamente y que la mayor\u00eda de las veces ocurren en la calle; luego se encuentra una acci\u00f3n que atenta contra su libertad sexual: 17.4 por ciento indican que las han tocado o manoseado sin su consentimiento; en tercer lugar, 12 por ciento han sentido miedo de ser atacadas o abusadas sexualmente, y 10.6% declaran que les han hecho insinuaciones o propuestas para tener relaciones sexuales a cambio de algo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo III del C\u00f3digo Penal del Distrito Federal tipifica el delito de acoso sexual\u00a0 en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cA quien solicite favores sexuales para s\u00ed o para una tercera persona o realice una conducta de naturaleza sexual indeseable para quien la recibe, que le cause un da\u00f1o o sufrimiento psicoemocional que lesione su dignidad, se le impondr\u00e1 de uno a tres a\u00f1os de prisi\u00f3n\u2026 Podemos inferir que la segunda parte de este p\u00e1rrafo es concordante con lo descrito aqu\u00ed por una mujer cuando es v\u00edctima de un piropo, ya que \u00e9ste implica una conducta sexual, expresada a trav\u00e9s de una frase o mirada lasciva, que es indeseable\u00a0 para la mujer que la recibe en un espacio p\u00fablico, y por ello le causa un da\u00f1o o sufrimiento psicoemocional, lesionando su dignidad. Sin embargo, no existe denuncia contra el piropo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen organizaciones no gubernamentales y asociaciones civiles que han pronunciado contra el piropo por considerarlo un acto de acoso sexual, que ocurre sobre todo en las calles y el transporte p\u00fablico. As\u00ed, tenemos a la organizaci\u00f3n Hollaback, dedica a poner fin al acoso sexual en las calles de Estados Unidos Holly Kearl, fundadora del sitio web Stop\u00a0 Street Harassment (Detener el Acoso en la Calle); cree que compartir las historias es la clave para terminar con el hostigamiento en las calles. El sitio documenta los incidentes de acoso callejero y los mapea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Argentina, la coordinadora de la filial de la asociaci\u00f3n Hollaback, Inti Tidball, explic\u00f3 que esta pr\u00e1ctica es una forma de \u201cmicromachismo\u201d, entendido como una forma cotidiana y naturalizada\u201d de tratar a la mujer como objeto. Para Tibdall, los mal llamados \u201cpiropos\u201d no son parte del folclor sino que estas pr\u00e1cticas son globales y se encontraron con la historia de la humanidad, que en alg\u00fan momento releg\u00f3 a la mujer a una posici\u00f3n, de subordinaci\u00f3n. Macro pol\u00edticamente, todo comentario sobre el cuerpo de una mujer es violento porque parte de considerar al cuerpo de ella como propiedad p\u00fablica. Y m\u00e1s all\u00e1 de que un d\u00eda le pueda gustar lo que digan, toda mujer tambi\u00e9n tiene derecho a que no le guste y es ella la que define si es violencia o no. Tal como ocurre en M\u00e9xico con los delitos sexuales ejercido por los hombres en contra de mujeres, donde el aspecto volitivo de la mujer para aceptar o negarse a la conducta indebida\u00a0 realizada por el hombre es uno de los elementos del tipo conforme a la teor\u00eda del delito, lo que determina el ejercicio o no ejercicio de la acci\u00f3n penal\u00a0 por parte del representante del Estado, es decir, del agente de Ministerio P\u00fablico. El piropo no es una broma, es algo serio, es la g\u00e9nesis de la violencia realizada por el hombre que se siente macho, gal\u00e1n, triunfador y superior sobre el g\u00e9nero, desarrollando una conducta de violencia hacia la mujer en el \u00e1mbito de una sociedad indiferente, donde esta pr\u00e1ctica no est\u00e1 prohibida ni sancionada por ninguna ley: Incluso se considera parte del cortejo, por lo cual es una conducta social aceptada. \u201cLas\u00a0 mujeres violentadas [\u2026] mencionan que la agresi\u00f3n m\u00e1s frecuente es que los varones les digan piropos o frases de car\u00e1cter sexual que molestan u ofenden a las mujeres; ocurren en las calles y son sometidas por individuos desconocidos que se escudan en el anonimato para evadir amonestaciones o acciones legales en su contra. Cuando las agredidas deciden solicitar la ayuda de las autoridades, principalmente acuden a la polic\u00eda, 424 por ciento as\u00ed lo reporta. El Ministerio P\u00fablico es la segunda instituci\u00f3n\u00a0 en recibir solicitudes, 346 por ciento, y en tercer lugar las afectadas eligen a las presidencias municipales, 113 por ciento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, lo cierto es que no son escuchadas, porque si la conducta ejercida con el piropo no se encuentra incluida en un C\u00f3digo Penal, ni en ninguna otra normatividad, entonces es procedente conforme a Derecho, atendiendo a la m\u00e1xima jur\u00eddica de lo que no est\u00e1 prohibido est\u00e1 permitido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo anterior coincidimos con la presidenta del Observatorio de Violencia Dom\u00e9stica, y de G\u00e9nero de Madrid, \u00c1ngeles Carmona, en el sentido de que el piropo expresado por los hombres en los espacios p\u00fablicos implica una visi\u00f3n a la intimidad de las mujeres, por lo que debe ser erradicado de las costumbres y la cultura en M\u00e9xico. Para eso se propone tipificar al piropo como delito en la legislaci\u00f3n penal federal, como un elemento del tipo de acoso sexual, ya que el C\u00f3digo Penal Federal no contempla el delito de acoso sino s\u00f3lo el hostigamiento sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es menester se\u00f1alar que el delito de acoso sexual s\u00f3lo se encuentra tipificado en 16 entidades federativas; Baja California Sur, Coahuila, Durango, Estado de M\u00e9xico, Guanajuato, Jalisco, Michoac\u00e1n, Nayarit, Puebla, Quer\u00e9taro, Quintana Roo, San Luis Potos\u00ed, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz, y \u00e9l Distrito Federal, pero no est\u00e1 considerado en las restantes 16 entidades del pa\u00eds ni en el C\u00f3digo Penal Federal, por lo anterior proponemos que para empezar, se legisle en este sentido, y que los estados omisos incluyan en sus c\u00f3digos penales el acoso sexual y, en consecuencia, el piropo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En materia laboral, el piropo da inicio al hostigamiento sexual, cuando los hombres vali\u00e9ndose de su superioridad jer\u00e1rquica como jefes y patrones, violentan a las mujeres que tienen bajo su subordinaci\u00f3n con frases supuestamente halagadoras o con miradas lascivas que ofenden. Por ejemplo cuando un superior jer\u00e1rquico le dice a una mujer profesionista \u201cni\u00f1a\u201d o \u201cmamacita\u201d, en lugar de \u201clicenciada\u201d, \u201cdoctora\u201d o \u201cmaestra\u201d o de la profesi\u00f3n que tenga esa mujer, \u00bfqu\u00e9 acaso no enfrentan los mismos retos y vicisitudes al estudiar una licenciatura o un posgrado tanto hombres como mujeres? As\u00ed, en el trabajo, el piropo \u201ces una forma de violencia y discriminaci\u00f3n, identificada como tal a principios a los a\u00f1os setenta. Con anterioridad algunas feministas hab\u00edan observado conductas similares y las denominaron como un tipo de agresi\u00f3n masculina que aparentaba ser sexual, pero que constitu\u00eda un ejercicio de poder (Wise y Stanley, 1992).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hostigamiento sexual apenas fue incluido en 1991 en el C\u00f3digo Penal Federal, en el art\u00edculo 259 bis: \u201cAl que con fines lascivos asedie reiteradamente a persona de cualquier sexo, vali\u00e9ndose de su posici\u00f3n jer\u00e1rquica derivada de su relaciones laborales, docentes, dom\u00e9sticas o cualquier otra que implique subordinaci\u00f3n, se le impondr\u00e1 sanci\u00f3n hasta de cuarenta d\u00edas de multa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el hostigador fuese servidor p\u00fablico y utilizare los medios o circunstancias que el encargado le proporcione, se le destituir\u00e1 de su cargo. Solamente ser\u00e1 punible el hostigamiento sexual cuando se cause un perjuicio o da\u00f1o. S\u00f3lo se proceder\u00e1 contra el hostigador a petici\u00f3n de la parte ofendida\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme a lo aqu\u00ed expuesto, se concluye que al revisar los resultados por clases de acoso, que es el otro tipo de violencia laboral, se observa que lo m\u00e1s com\u00fan es que les digan piropos o frases\u00a0 de car\u00e1cter sexual que molestan u ofenden (68 por ciento) a las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso se insiste en que el piropo sea considerado una conducta antisocial que causa da\u00f1o a la mujer psicoemocionalmente, tanto en al \u00e1mbito p\u00fablico como el ambiente laboral, que debe ser sancionada como delito en todos los c\u00f3digos penales de las entidades federativas. De acuerdo con lo establecido por la Ley General de Acceso\u00a0 de las Mujeres a una vida Libre de Violencia, con el objeto no s\u00f3lo de que las mujeres se les respeten sus derechos humanos y no se invada su intimidad ni su libre tr\u00e1nsito por calles, transporte p\u00fablico o cualquier lugar, sino tambi\u00e9n como una forma de prevenir una violencia mayor, que llegue a lo f\u00edsico y que la prive de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo se contribuye a prevenir estas conductas sexuales indebidas inherentes al piropo y se abona por un M\u00e9xico en paz, un M\u00e9xico libre de violencia y con equidad de g\u00e9nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Olvera Lezama, Blanca Ivonne. (marzo, 2015). <em><u>El piropo; como g\u00e9nesis de la violencia contra la mujer<\/u><\/em>. <em>El Mundo del Abogado. ; <\/em>(191); 31-35 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00abPiropo\u201d Como G\u00e9nesis de la Violencia contra la Mujer. En las \u00faltimas d\u00e9cadas el narcotr\u00e1fico,\u00a0 el desempleo, la pobreza y la corrupci\u00f3n han promovido el ascenso de la violencia en nuestro pa\u00eds.\u00a0 La administraci\u00f3n p\u00fablica actual, desde su inicio en el 2013, tuvo como la primera de sus cinco metas el Plan Nacional de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"wp-custom-template-contacto","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-153","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trabajos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2284,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153\/revisions\/2284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}