{"id":17,"date":"2012-11-07T00:00:00","date_gmt":"2012-11-07T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/?p=17"},"modified":"2025-11-19T16:52:34","modified_gmt":"2025-11-19T16:52:34","slug":"el-poder-del-comic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/el-poder-del-comic\/","title":{"rendered":"El Poder del C\u00f3mic"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el c\u00f3mic? \u00bfEs arte? \u00bfUn medio de comunicaci\u00f3n? Para algunos estudiosos, el c\u00f3mic puede ser arte; puede ser un medio de comunicaci\u00f3n, de promoci\u00f3n o de mera informaci\u00f3n; o puede ser una publicaci\u00f3n como muchas otras m\u00e1s que no aportan nada m\u00e1s que entretenimiento para ni\u00f1os y adolescentes sin autoestima y carencia de aptitudes f\u00edsicas para sobresalir en un mundo donde la popularidad se rige con los fetiches y tipicidades que nos implantan con el adjetivo anglosaj\u00f3n \u201c<em>cool<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Umberto Eco lo define como un producto m\u00e1s con un prop\u00f3sito distractivo en el que se reproducen valores de la cultura en donde \u00e9ste se distribuya; Elisabeth K. Baur se adentra al c\u00f3mic y lo cataloga como una forma narrativa cuya estructura forma de dos sistemas, el lenguaje y la imagen; F. Loras nos comenta que es por una parte un medio de comunicaci\u00f3n masivo, y por otra parte, un sistema de significaci\u00f3n con un c\u00f3digo propio y espec\u00edfico, tenga o no una difusi\u00f3n masiva. El m\u00e1s grande estudioso del c\u00f3mic, Scott McLoud, nos da una definici\u00f3n m\u00e1s acertada: \u201cIlustraciones yuxtapuestas y otras im\u00e1genes en secuencia deliberada, con el prop\u00f3sito de transmitir informaci\u00f3n y obtener una respuesta est\u00e9tica del lector\u201d.<\/p>\n<p>El c\u00f3mic, durante la era moderna, ha representado la base para muchas expresiones art\u00edsticas que saltan al <em>mainstream<\/em>, el sector que se encarga de entretener al pueblo\u2026 Desde el nacimiento del t\u00e9rmino \u201camarillismo\u201d, gracias a <em>Yellow Kid<\/em> (el primer personaje \u201cestrella\u201d de una tira c\u00f3mica) y la lucha de derechos de autor y publicaci\u00f3n entre los peri\u00f3dicos americanos que lo quer\u00edan, hasta el gran homenaje que Carlos Monsiv\u00e1is le hizo a Gabriel Vargas por su trabajo en <em>La Familia Burr\u00f3n<\/em> dentro del Museo del Estanquillo, en el Distrito Federal.<\/p>\n<p>Pues bien, el c\u00f3mic \u2013considerado el noveno arte y acept\u00e1ndolo con ese apelativo\u2013 no ha sobresalido, valga la redundancia, en una escena art\u00edstica nacional a pesar del gran esfuerzo para permanecer y la incursi\u00f3n de varios autores e ilustradores mexicanos en editoriales norteamericanas y europeas; y qu\u00e9 decir de tomar el c\u00f3mic como medio de comunicaci\u00f3n, mucho menos.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 alg\u00fan lector me refute la idea y enumere esa lista selecta de artistas del pa\u00eds que han participado en esos proyectos ya sean auspiciados por organizaciones culturales como los que saltaron a las \u201cgrandes ligas\u201d. Otro lector quiz\u00e1 me recuerde que el primer c\u00f3mic en M\u00e9xico fue publicado en San Luis Potos\u00ed (<em>Rosa y Federico. Novela ilustrada contempor\u00e1nea de Jos\u00e9 Tom\u00e1s de Cu\u00e9llar, en 1869<\/em>) mucho antes que <em>Katzenjammer Kids (1897)<\/em> de Rudolph Dirks \u2013el primer c\u00f3mic, considerado por los historiadores y preservadores del c\u00f3mic americanos\u2013. Cierto, a veces olvidamos esos esfuerzos. Pero, no hay secuelas positivas que abran paso a otros artistas y curiosos que buscan el c\u00f3mic para llegarle a un p\u00fablico m\u00e1s general y salir del a veces ego\u00edsta sector.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso los \u201c<em>comiqueros<\/em>\u201d no buscan como todo artista la aceptaci\u00f3n y reconocimiento de su trabajo por parte de un p\u00fablico m\u00e1s amplio? No se trata hablar de dinero, es un asunto de compartir lo que uno quiere decir a trav\u00e9s de una ilustraci\u00f3n. Tampoco se trata de regresar a f\u00f3rmulas ya vistas y exitosas como el g\u00e9nero del s\u00faper h\u00e9roe, muy de moda en estas \u00e9pocas donde no hay modelos a seguir ni valores que inculcar; el c\u00f3mic abarca tanto historias de estos colosos del papel como puede contar historias c\u00f3micas (tal y como su apelativo lo indica) o de horror \u2013muy solicitadas en los paranoicos a\u00f1os 50-, o de romance, etc.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil sobresalir o \u201c<em>levantar<\/em>\u201d un proyecto que involucre a la historieta en cualquier ciudad de nuestro pa\u00eds? Los artistas, escritores y lectores los hay. El apoyo, posiblemente se encuentre. Mantener el proyecto y el inter\u00e9s del p\u00fablico en general puede que sea la carrera que hay que ganar para impulsar una expresi\u00f3n; un medio que conecte al creador\/artista con el lector \u00e1vido de ideas nuevas, plasmadas en historias que entretengan y que adem\u00e1s generen conciencia. El resultado de todo este esfuerzo ser\u00eda la convenci\u00f3n de esos lectores y artistas que abran un espacio alternativo para producir, trasmitir, generar e impulsar pensamientos. Eso ser\u00eda grato, un avance tanto en el medio comiquero como para la proliferaci\u00f3n de otras formas de expresi\u00f3n que ayude a la sociedad a mejorar, a trascender.<\/p>\n<p>El c\u00f3mic, como medio de expresi\u00f3n, como forma de trasmitir un pensamiento o una idea tiene, por lo menos en este castigado pa\u00eds, una gran ventaja sobre otros medios como la Televisi\u00f3n \u2013satanizada y castigada por las nuevas generaciones\u2013; del mismo Internet \u2013que aunque se diga que hay m\u00e1s cibernautas, est\u00e1n las estad\u00edsticas que marcan que poco m\u00e1s del 30% de la poblaci\u00f3n tiene acceso a la red\u2013; y de las cada vez m\u00e1s inalcanzables presentaciones de cine, teatro, literatura y otras formas de expresi\u00f3n que parecen ser actividades de ocio para un sector m\u00e1s estable econ\u00f3micamente hablando. \u00bfCu\u00e1l es la ventaja? Es muy sencillo. <strong><em>El c\u00f3mic nos traslada a la ra\u00edz del lenguaje: la iconograf\u00eda. Quiz\u00e1, como poblaci\u00f3n, no sepamos mucho de literatura, de apreciar una escultura o de criticar el encuadre de un director cinematogr\u00e1fico; pero sabemos reconocer \u2014por medio de gr\u00e1ficos\u2014, sentimientos como la ira, la felicidad, el placer, la soledad, la omnipotencia\u2026 Todo esto en una hoja de papel.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El poder del papel y la tinta supera cualquier arma; y el c\u00f3mic tiene esos instrumentos para transformar, crear y proponer ideas, sentimientos y valores. <\/em><\/strong>Bien lo dijo el Padre del c\u00f3mic moderno, Rodolphe T\u00f6pffer, hace 160 a\u00f1os: \u201cEl cuento dibujado, con esa doble ventaja que le viene de su mayor concisi\u00f3n y de su relativamente mayor claridad, puede y debe vencer a otros medios de expresi\u00f3n en tanto puede dirigirse con una actitud realmente viviente a un mayor n\u00famero de esp\u00edritus, y puesto que aquel que lo utiliza \u2014cualquiera que fuera el contexto\u2014 tendr\u00e1 ventaja sobre aquellos que eligen expresarse por medio de libros\u201d.<\/p>\n<p>Una imagen \u2013en este caso, una ilustraci\u00f3n\u2013 que sea apoyada por un texto descriptivo encerrado en el famoso \u201c<em>bocadillo<\/em>\u201d, para trasmitir un mensaje del creador a trav\u00e9s de su personaje puede hacer cambiar formas de pensar, de percibir entornos, de cambiar paradigmas. Ahora bien, ilustraciones yuxtapuestas apoyadas por un texto descriptivo crean historias, relaciones, un universo que puede ser o no inspirado de nuestra realidad pero que al apropiarlas, salen de la vi\u00f1eta y se convierten en parte de ella. No importa si el creador y su mensaje pertenezcan a otra sociedad distinta a la que recibe el mensaje; todos reconocemos el gran poder que Superman ostenta y el significado mesi\u00e1nico que carga sobre su gran capa, sin ser jud\u00edos; podemos sentir la misma pena y tristeza al leer el relato del padre de Art Spiegelman en su obra Maus \u2014primer novela gr\u00e1fica en recibir un Premio Pullitzer, en 1992\u2014 que cualquier otro individuo que viva en este planeta y conozca lo m\u00ednimo sobre los campos de concentraci\u00f3n en la 2da. Guerra Mundial; podemos entender que \u201ccon un gran poder, se conlleva una gran responsabilidad\u201d sin tener poderes ar\u00e1cnidos y estar de acuerdo con Mafalda si la sopa y el comunismo son la misma cosa.<\/p>\n<p>As\u00ed como el ser humano se va reinventando como individuo, el c\u00f3mic se reinventa, se transforma para seguir existiendo; para ser parte de esos medios art\u00edsticos, radicales, paleros, entretenimiento o de mera informaci\u00f3n. Solo hay que voltear hacia este y usarlo, leerlo, y respetarlo\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 es el c\u00f3mic? \u00bfEs arte? \u00bfUn medio de comunicaci\u00f3n? Para algunos estudiosos, el c\u00f3mic puede ser arte; puede ser un medio de comunicaci\u00f3n, de promoci\u00f3n o de mera informaci\u00f3n; o puede ser una publicaci\u00f3n como muchas otras m\u00e1s que no aportan nada m\u00e1s que entretenimiento para ni\u00f1os y adolescentes sin autoestima y carencia de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"wp-custom-template-contacto","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-17","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trabajos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2386,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17\/revisions\/2386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}