{"id":443,"date":"2018-08-13T18:01:42","date_gmt":"2018-08-13T18:01:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/?p=443"},"modified":"2025-11-19T16:50:52","modified_gmt":"2025-11-19T16:50:52","slug":"desarrollo-comunitario-un-modelo-educativo-necesario-marco-antonio-gonzalez-villa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/desarrollo-comunitario-un-modelo-educativo-necesario-marco-antonio-gonzalez-villa\/","title":{"rendered":"Gonz\u00e1lez Villa, Marco Antonio. Desarrollo Comunitario, Un Modelo Educativo Necesario"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-368 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/logo-centro-de-estudios-avanzados-de-las-americas-300x273.png\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"179\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Centro de Estudios Avanzados de las Am\u00e9ricas<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Doctorado en Educaci\u00f3n<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Asignatura: Problemas de la Educaci\u00f3n en M\u00e9xico y Am\u00e9rica Latina<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Primer Cuatrimestre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Tarea No. 9<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>T\u00edtulo<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Desarrollo Comunitario, Un Modelo Educativo Necesario<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Nombre del alumno: Marco Antonio Gonz\u00e1lez Villa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Matr\u00edcula: M18030409065<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>Asesor: Dr. Jorge Mart\u00ednez S\u00e1nchez<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Fecha: 23 de julio de 2018<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El inicio&#8230;<\/strong><br \/>\nC\u00e1rdenas (2010) se\u00f1ala que en la d\u00e9cada de los setenta persist\u00eda el rezago educativo en M\u00e9xico principalmente en las zonas urbanas debido a la falta de escuelas lo que favoreci\u00f3 el surgimiento de nuevos modelos de atenci\u00f3n como la atenci\u00f3n comunitaria para poder llegar a un mayor n\u00famero de habitantes.<br \/>\nEn este contexto, una de las formas de trabajo que se consider\u00f3 fue el modelo llamado Desarrollo de la Comunidad \u2013hoy Desarrollo Comunitario-, el cual tuvo su origen al t\u00e9rmino de la segunda guerra mundial para reactivar la vida en las ciudades centr\u00e1ndose principalmente en estimular las iniciativas locales, los proyectos de autoayuda y la cooperaci\u00f3n de gobierno del gobierno con asistencia t\u00e9cnica (Cueli, 1989). Poco tiempo despu\u00e9s sus alcances y forma de trabajo alcanzaron otros contextos y escenarios.<br \/>\nA continuaci\u00f3n se ofrece un panorama general en relaci\u00f3n a la forma de trabajo de esta modalidad de atenci\u00f3n a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Comunidad como \u00e1rea de oporunidad<\/strong><br \/>\nInnegablemente los cambios acontecidos a nivel internacional en la d\u00e9cada de los sesenta son un referente necesario para hablar del reconocimiento de la comunidad como cuerpo cognoscible. Las movilizaciones sociales y los estallidos b\u00e9licos pusieron en alto a esos espacios que se erig\u00edan, en un primer momento, como aquellos lugares de corte tradicionalista en los que se preservan las costumbres y diferentes expresiones identitarias de un pa\u00eds, pero por otro lado, aparecieron en los medios de comunicaci\u00f3n pruebas que evidenciaban condiciones de pobreza, desigualdad y abandono pol\u00edtico que llev\u00f3 a depositar los ojos en ellas. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, los movimientos armados principalmente en \u00c1frica (con sus movimientos de independencia), Asia (la guerra de Vietnam por ejemplo) y en Am\u00e9rica (los caminos recorridos por el Che, el movimiento zapatista en M\u00e9xico, diferentes grupos guerrilleros en Centro y Sur Am\u00e9rica, por referir algunos) han encontrado en la comunidad un lugar desde donde es posible parapetarse y combatir en la b\u00fasqueda y consecuci\u00f3n de sus objetivos. La comunidad pas\u00f3 a ser entonces un estandarte de lucha social y pol\u00edtica, pero al mismo tiempo ha buscado el reconocimiento y<br \/>\nsatisfacci\u00f3n de sus propias necesidades que a\u00fan son muchas, dado que la mayor\u00eda de las comunidades se encuentran dentro del cintur\u00f3n de pobreza de la mayor\u00eda de los pa\u00edses.<br \/>\nPero, te\u00f3ricamente \u00bfc\u00f3mo puede definirse la noci\u00f3n de comunidad? La comunidad, en tanto grupo, es, al mismo tiempo, una organizaci\u00f3n social que existe dentro de un sistema simb\u00f3lico sancionado en un contexto socio hist\u00f3rico espec\u00edfico, en donde los integrantes comparten una serie de significaciones imaginarias que dotan de sentido a las palabras y los actos de cada uno de los miembros (Castoriadis, 1989). F\u00e1tima Cruz (2002), por su parte, la define como<br \/>\n\u201c\u2026una agregaci\u00f3n social o conjunto de personas que, en tanto que habitan en un espacio geogr\u00e1fico delimitado y delimitable, operan en redes estables de comunicaci\u00f3n dentro de la misma, pueden compartir equipamientos y servicios comunes, y desarrollan un sentimiento de pertinencia o identificaci\u00f3n con alg\u00fan s\u00edmbolo local y, como consecuencia de ello, pueden desempe\u00f1ar funciones sociales a nivel local, de tipo econ\u00f3mico (producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y\/o consumo de bienes y servicios), de socializaci\u00f3n, de control social, de participaci\u00f3n social y de apoyo mutuo\u201d (p.45).<br \/>\nEl v\u00ednculo social y geogr\u00e1fico que une a cada uno de sus miembros, ligado a la condici\u00f3n de desigualdad social y privaci\u00f3n econ\u00f3mica hicieron necesario la creaci\u00f3n de proyectos que dotaran de recursos propios a la comunidad para poder tener mejores condiciones sociales. As\u00ed, por ejemplo, el Consejo Nacional del Fomento Educativo en M\u00e9xico (CONAFE) comenz\u00f3 en el ciclo 73-74 la implementaci\u00f3n y puesta en pr\u00e1ctica de programas educativos con instructores comunitarios (C\u00e1rdenas, 2010). La atenci\u00f3n de las comunidades con fines socioecon\u00f3micos tuvo pr\u00e1cticamente el mismo tiempo de inicio.<br \/>\nCueli (1989) se\u00f1ala que las caracter\u00edsticas principales de un trabajo con enfoque comunitario son los siguientes: 1) Presenta un nivel de atenci\u00f3n primaria, secundaria y terciaria, 2) busca una redistribuci\u00f3n del poder y nuevas formas de liderazgo, de tal forma que se busca obtener beneficios individuales, grupales y comunitarios, 3) es desprofesionalizaste, ya que no requiere el trabajo solamente el trabajo de profesionales sino de personas capacitadas para desarrollar habilidades y destrezas entre los miembros,<br \/>\n4) es interdisciplinario, y 5) concientiza y politiza a los miembros, buscando el compromiso y la responsabilidad social.<br \/>\nMontero, posteriormente, (2004) ofrece un paradigma de trabajo que aborda 5 dimensiones que consideran elementos que lo erigen como una propuesta viable y pertinente para las circunstancias actuales que hoy enfrentan las distintas comunidades en Am\u00e9rica Latina. Las dimensiones son las siguientes: 1) Ontol\u00f3gica, que alude a la definici\u00f3n del sujeto cognoscente considerando a los miembros de la comunidad tambi\u00e9n como productores de conocimiento; 2) Epistemol\u00f3gica, en donde la relaci\u00f3n sujeto-sujeto de estudio y no objeto establece una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica y bidireccional entre ambos; 3) Metodol\u00f3gica, en el que se busca de manera preferente, no exclusiva, implementar modelos participativos de trabajo; 4) \u00c9tica, en donde se observa un respeto y un reconocimiento del Otro como sujeto autor y due\u00f1o de su propio conocimiento y 5) Pol\u00edtica, que remite directamente al car\u00e1cter pol\u00edtico de la acci\u00f3n comunitaria.<br \/>\nSin embargo, esta visi\u00f3n a\u00fan no dispone de la estructura social ni las condiciones que posibiliten su adecuada y necesaria implementaci\u00f3n. En este sentido, Lipovetsky (2010) establece que las sociedades contempor\u00e1neas, se caracterizan por la presencia de un \u201cpersonalismo\u201d que limita la relaci\u00f3n entre las personas. Es as\u00ed que podemos encontrar tres diferentes formas identitarias que regulan la relaci\u00f3n del uno con los otros: en las comunidades se encuentra presente una noci\u00f3n \u201cNos\u00f3trica\u201d en donde prevalece una idea de comuni\u00f3n, integraci\u00f3n, homologaci\u00f3n y se anteponen los deseos personales por el consenso con cada uno de sus miembros; el segundo nivel ser\u00eda el \u201cyo\u201d en donde se privilegian los intereses personales, sin embargo se est\u00e1 en la posibilidad de entablar una relaci\u00f3n con los otros y llegar a acuerdos para mantener la relaci\u00f3n; en el \u00faltimo nivel, del personalismo, el franc\u00e9s habla de un \u201cpsi\u201d como estructura psicol\u00f3gica en donde solamente importa la consumaci\u00f3n de los deseos, la fantas\u00eda de libertad en la elecci\u00f3n, privilegiar la autonom\u00eda, la democratizaci\u00f3n del discurso y se act\u00faa con una postura m\u00e1s basada en la pose antes que en la conciencia y el inter\u00e9s por el otro; se puede ayudar a los dem\u00e1s pero si esto me implica reconocimiento y exaltaci\u00f3n de la propia persona. El discurso pol\u00edtico, por ende la dimensi\u00f3n pol\u00edtica, est\u00e1 permeada por esta experiencia personal.<br \/>\nEn este sentido, las comunidades son pol\u00edticamente necesarias y se inscriben en el mundo como un ente social que permite establecer comparaciones con la gente dentro de un c\u00edrculo social globalizado para as\u00ed minimizar la angustia de la carencia personal (Reboredo, 1980); se relativiza<br \/>\nentonces la experiencia y se vive a la comunidad, desde la lejan\u00eda, como un mal menor para los diferentes gobiernos y como un programa social al cual se podr\u00e1n destinar algunas partidas econ\u00f3micas, con fines asistencialistas que podr\u00e1n presumir con datos en sus diferentes informes. Tambi\u00e9n queda entonces trastocada la dimensi\u00f3n \u00c9tica del paradigma, al no existir un reconocimiento del otro como un igual y, de esta manera, la comunidad se considera y se vive, pol\u00edtica y socialmente, como ajena y distante.<br \/>\nEn lo que refiere a las dimensiones \u00d3ntica y Epistemol\u00f3gica, la situaci\u00f3n es tambi\u00e9n compleja. Devereux (1985) ya hab\u00eda hecho una pregunta b\u00e1sica: \u00bfQu\u00e9 sucede dentro de la subjetividad del investigador y\/o profesional realmente? La relaci\u00f3n sujeto-sujeto atraviesa cualquier dispositivo de investigaci\u00f3n o trabajo que se pretenda trabajar con las comunidades. En el mismo sentido, Braunstein (1991) plantea que no existe la frialdad de las ciencias para manipular los \u201cdatos\u201d y \u201cfen\u00f3menos\u201d que se presentan en el \u00e1mbito social, dado que las reacciones provocadas con una intervenci\u00f3n provocar\u00e1n reacciones tambi\u00e9n en el investigador. De aqu\u00ed la necesidad de los que trabajan en una comunidad de tener plena conciencia de qui\u00e9n es y para qu\u00e9 o para qui\u00e9n trabaja; aparece aqu\u00ed la noci\u00f3n de implicaci\u00f3n de Lourau en la que podr\u00edamos observar una serie de compromisos sociales que establece el profesional o trabajador con diferentes instituciones o agentes sociales y en d\u00f3nde podemos encontrar diferentes motivos de su deseo de trabajar con la comunidad; evidentemente hay una postura pol\u00edtica y un compromiso \u00c9tico con el Otro en donde existe una percepci\u00f3n de desigualdad, pero surgen preguntas que demandan respuestas \u00bfQui\u00e9n paga por el trabajo a realizar? \u00bfse pueden anteponer o compaginar las prioridades familiares o personales a la comunidad? si no forma parte de la comunidad desde un inicio \u00bfQu\u00e9 se requiere para que forme parte real del \u201cNosotros\u201d comunitario? \u00bfse atraviesa por rituales de iniciaci\u00f3n para demostrar su compromiso? \u00bfQui\u00e9n solicita el trabajo con la comunidad y cu\u00e1l es el inter\u00e9s? Indudablemente hay muchas satisfacciones pero \u00bfse est\u00e1 preparado para la frustraci\u00f3n y la adversidad? \u00bfser facilitadores y fomentar la autogesti\u00f3n permite ubicarlo con el \u201cNosotros\u201d? \u00bfC\u00f3mo trabajar con aquellos miembros en quienes la comunidad no se constituye como una unidad subjetiva de desarrollo futura y no hay un ideal por encima de su identidad comunitaria? Cada pregunta arroja una posibilidad de discusi\u00f3n que obliga a la reflexi\u00f3n en otro momento<br \/>\nEn la dimensi\u00f3n Metodol\u00f3gica, se hace necesaria la implementaci\u00f3n de una forma de trabajo participativa, pero se requiere que se lleve el trabajo in situ, situado puertas adentro: la plena<br \/>\ninclusi\u00f3n de una persona en una comunidad favorecer\u00e1 establecer una relaci\u00f3n de uno a uno, a nivel personal, involucr\u00e1ndose y comprometi\u00e9ndose con las necesidades de la comunidad con pleno conocimiento y con una plena empat\u00eda.<br \/>\nLos logros y avances en materia del Desarrollo Comunitario han sido valiosos y considerables, no obstante, es claro que faltan muchos aspectos por mejorar e implementar para su consolidaci\u00f3n y reconocimiento, nuevamente, social y pol\u00edtico. Cruz (2010) deja a consideraci\u00f3n 3 dimensiones que dar\u00edan constancia de los alcances obtenidos. Una dimensi\u00f3n end\u00f3gena, que considere los propios recursos y potencialidades de la comunidad, buscando articular el desarrollo con las caracter\u00edsticas culturales, econ\u00f3micas y sociales del territorio y su poblaci\u00f3n. Una dimensi\u00f3n sostenible, en donde el desarrollo de una comunidad pueda ser medido en t\u00e9rminos ecol\u00f3gicos, sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos. Finalmente, una dimensi\u00f3n integral en la que se buscan transformaciones en los sistemas sociales en grupos humanos socialmente desfavorecidos para que puedan mejorar su calidad de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones<\/strong><br \/>\nEL Desarrollo Comunitario trajo consigo una serie de beneficios considerando una \u00f3ptica global. La implementaci\u00f3n de programas comunitarios sociales, econ\u00f3micos y educativos han tra\u00eddo beneficios y avances en diferentes regiones del pa\u00eds, sin embargo la falta de infraestructura y la desigualdad vigente ha sido una limitante para tener un desarrollo mayor. Obviamente, el cambio de las formas de relaci\u00f3n entre los individuos de la comunidad, en donde la postura \u00c9tica es el sost\u00e9n de la forma de vincularse y mirar a los dem\u00e1s, reconociendo como igual al otro y buscando beneficios comunitarios ha sido un factor a resaltar. El fomento de valores democr\u00e1ticos, desde lo educativo y lo socioecon\u00f3mico, en toda sociedad como el respeto, la igualdad, la tolerancia y la justicia cambia la forma de mirar a la comunidad y brinda una formaci\u00f3n social y pol\u00edtica de los individuos. La preparaci\u00f3n para el desarrollo de habilidades en el manejo de tecnolog\u00edas y formas de trabajo son prioridades a nivel educativo n la b\u00fasqueda del establecimiento de una econom\u00eda sostenible, lo que beneficia indudablemente a la comunidad, pero no le permite altos niveles de competencia o igualdad de oportunidades dado el modelo econ\u00f3mico vigente. El cambio en el paradigma econ\u00f3mico ser\u00e1 siempre una condici\u00f3n necesaria para tener mayores \u00e9xitos e impacto, sin embargo, a\u00fan es un proyecto lejano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>MATERIAL CONSULTADO<\/strong><br \/>\nBraunstein, N. \u201cEl problema (o el falso problema) de la relaci\u00f3n del sujeto y el objeto\u201d en Braunstein, N., et al (1991) Psicolog\u00eda: ideolog\u00eda y ciencia. M\u00e9xico, Siglo XXI pp: 233-261 C\u00e1rdenas, G. (2010) en Arnaut A. et al. (coord.). (2010). Los Grandes Problemas de M\u00e9xico. Vol.7 Educaci\u00f3n. M\u00e9xico: Ed. El Colegio de M\u00e9xico<br \/>\nCastoriadis, C. (1989) La instituci\u00f3n imaginaria de la sociedad. Volumen 2 El imaginario social y la instituci\u00f3n. Espa\u00f1a, Tusquets editores<br \/>\nCruz, F\u00e1tima, \u201cQu\u00e9 es la Psicolog\u00eda Comunitaria\u201d, en Cruz, F\u00e1tima y Aguilar, Jos\u00e9, (2002) Introducci\u00f3n a la Psicolog\u00eda Comunitaria, Madrid, Editorial CCS, pp.33-68.<br \/>\nCueli, J. (1989) Psicoterapia Social. Ed. Trillas, M\u00e9xico pp 7-12<br \/>\nDevereux, G. (1985) De la ansiedad al m\u00e9todo en las ciencias del comportamiento. M\u00e9xico, Siglo XXI<br \/>\nLipovetsky, G. (2010) La era del vac\u00edo. Ensayo sobre el individualismo contempor\u00e1neo. Espa\u00f1a, Editorial Anagrama<br \/>\nMontero, Maritza, \u201cEl paradigma de la psicolog\u00eda comunitaria y su fundamentaci\u00f3n \u00e9tico relacional\u201d, en Montero, Introducci\u00f3n a la Psicolog\u00eda Comunitaria. Desarrollo, conceptos y procesos, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 2004, pp. 89-114.<br \/>\nReboredo, A. (1980) Brujer\u00eda medieval e Imaginario Social. Cuadernos de estudio del departamento de Ciencias Sociales y de la Conducta 1, 1-21<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-444 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/r-300x200.png\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"142\" srcset=\"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/r-300x200.png 300w, https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/r-310x205.png 310w, https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/r.png 364w\" sizes=\"auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Villa, Marco Antonio.\u00a0 <em><u>Desarrollo comunitario, un modelo educativo necesario<\/u><\/em>. M\u00e9xico: CEAAMER, 2018<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Centro de Estudios Avanzados de las Am\u00e9ricas Doctorado en Educaci\u00f3n Asignatura: Problemas de la Educaci\u00f3n en M\u00e9xico y Am\u00e9rica Latina Primer Cuatrimestre Tarea No. 9 T\u00edtulo Desarrollo Comunitario, Un Modelo Educativo Necesario Nombre del alumno: Marco Antonio Gonz\u00e1lez Villa Matr\u00edcula: M18030409065 Asesor: Dr. Jorge Mart\u00ednez S\u00e1nchez Fecha: 23 de julio de 2018 El inicio&#8230; C\u00e1rdenas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"wp-custom-template-contacto","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trabajos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=443"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2177,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/443\/revisions\/2177"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}