{"id":89,"date":"2014-08-14T00:00:00","date_gmt":"2014-08-14T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/?p=89"},"modified":"2025-11-19T16:52:06","modified_gmt":"2025-11-19T16:52:06","slug":"pedagogia-del-oprimido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ceaamer.edu.mx\/revista\/pedagogia-del-oprimido\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a sobre el libro. \u00abLa Pedagog\u00eda del Oprimido\u00bb."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>PEDAGOG\u00cdA DEL OPRIMIDO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Paulo Freire<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n, he seleccionado de mi biblioteca algunos p\u00e1rrafos del libro \u201cPedagog\u00eda del Oprimido\u201d, cuyo autor es Paulo Freire (1921-1997), uno de los m\u00e1s grandes humanistas de Latinoam\u00e9rica y cuya producci\u00f3n literaria es reconocida mundialmente, por sus aportes a la pedagog\u00eda. Escribi\u00f3 varias obras entre las cuales se encuentran la obra ya citada, publicada en\u00a0 1969 y otras no menos importantes como\u00a0 \u201cLa Educaci\u00f3n como Pr\u00e1ctica de la Libertad\u00bb (1967) y \u00a0\u201cEducaci\u00f3n y Cambio \u201c (1976).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los p\u00e1rrafos seleccionados corresponden a una parte del Cap\u00edtulo II del Libro \u201cPedagog\u00eda del Oprimido\u201d y se refieren a La concepci\u00f3n \u201cbancaria\u201d de la educaci\u00f3n como instrumento de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto que recomiendo la lectura de la obra completa que contiene temas de gran reflexi\u00f3n para todos los que estamos ligados al mundo de la educaci\u00f3n y al pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n<p>CAP\u00cdTULO II<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concepci\u00f3n \u201cbancaria\u201d de la educaci\u00f3n como instrumento de opresi\u00f3n. Sus supuestos. Su cr\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nota: S\u00f3lo se seleccionaron algunos p\u00e1rrafos del texto completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026Cuanto m\u00e1s analizamos las relaciones educador-educandos dominantes en la escuela actual, en cualquiera de sus niveles (o fuera de ella), m\u00e1s nos convencemos de que estas relaciones presentan un car\u00e1cter especial y determinante \u2014el de ser relaciones de naturaleza fundamentalmente narrativa, discursiva, disertadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Narraci\u00f3n de contenidos que, por ello mismo, tienden a petrificarse o a transformarse en algo inerme, sean estos valores o dimensiones emp\u00edricas de la realidad. Narraci\u00f3n o disertaci\u00f3n que implica un sujeto \u2014el que narra\u2014 y objetos pacientes, oyentes \u2014los educandos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una especie de enfermedad de la narraci\u00f3n. La t\u00f3nica de la educaci\u00f3n es preponderantemente \u00e9sta, narrar, siempre narrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referirse a la realidad como algo detenido, est\u00e1tico, dividido y bien comportado o en su defecto hablar o disertar sobre algo completamente ajeno a la experiencia existencial de los educandos deviene, realmente, la suprema inquietud de esta educaci\u00f3n. Su ansia irrefrenable. En ella, el educador aparece como su agente indiscutible, como su sujeto real, cuya tarea indeclinable es \u201cllenar\u201d a los educandos con los contenidos de su narraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contenidos que s\u00f3lo son retazos de la realidad, desvinculados de la totalidad en que se engendran y en cuyo contexto adquieren sentido. En estas disertaciones, la palabra se vac\u00eda de la dimensi\u00f3n concreta que deber\u00eda poseer y se transforma en una palabra hueca, en verbalismo alienado y alienante. De ah\u00ed que sea m\u00e1s sonido que significado y,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">como tal, ser\u00eda mejor no decirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por esto por lo que una de las caracter\u00edsticas de esta educaci\u00f3n disertadora es la \u201csonoridad\u201d de la palabra y no su fuerza transformadora:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuatro veces cuatro, diecis\u00e9is; Per\u00fa, capital Lima, que el educando fija, memoriza, repite sin percibir lo que realmente significa cuatro veces cuatro. Lo que verdaderamente significa capital, en la afirmaci\u00f3n: Per\u00fa, capital Lima, Lima para el Per\u00fa y Per\u00fa para Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La narraci\u00f3n, cuyo sujeto es el educador, conduce a los educandos a la memorizaci\u00f3n mec\u00e1nica del contenido narrado. M\u00e1s a\u00fan, la narraci\u00f3n los transforma en \u201cvasijas\u201d, en recipientes que deben ser \u201cllenados\u201d por el educador. Cuando m\u00e1s vaya llenando los recipientes con sus \u201cdep\u00f3sitos\u201d, tanto mejor educador ser\u00e1. Cuanto m\u00e1s se dejen \u201cllenar\u201d d\u00f3cilmente, tanto mejor educandos ser\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, la educaci\u00f3n se transforma en un acto de depositar en el cual los educandos son los depositarios y el educador quien deposita. En vez de comunicarse, el educador hace comunicados y dep\u00f3sitos que los educandos, meras incidencias, reciben pacientemente, memorizan y repiten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal es la concepci\u00f3n \u201cbancaria\u201d de la educaci\u00f3n, en que el \u00fanico margen de acci\u00f3n que se ofrece a los educandos es el de recibir los dep\u00f3sitos, guardarlos y archivarlos. Margen que s\u00f3lo les permite ser coleccionistas o fichadores de cosas que archivan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el fondo, los grandes archivados en esta pr\u00e1ctica equivocada de la educaci\u00f3n (en la mejor de las hip\u00f3tesis) son los propios hombres. Archivados ya que, al margen de la b\u00fasqueda, al margen de la praxis, los hombres no pueden ser. Educadores y educandos se archivan en la medida en que, en esta visi\u00f3n distorsionada de la educaci\u00f3n, no existe creatividad alguna, no existe transformaci\u00f3n, ni saber. S\u00f3lo existe saber en la invenci\u00f3n, en la reinvenci\u00f3n, en la b\u00fasqueda inquieta, impaciente, permanente que los hombres realizan en el mundo, con el mundo y con los otros. B\u00fasqueda que es tambi\u00e9n esperanzada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la visi\u00f3n \u201cbancaria\u201d de la educaci\u00f3n, el \u201csaber\u201d, el conocimiento, es una donaci\u00f3n de aquellos que se juzgan sabios a los que juzgan ignorantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Donaci\u00f3n que se basa en una de las manifestaciones instrumentales de la ideolog\u00eda de la opresi\u00f3n: la absolutizaci\u00f3n de la ignorancia, que constituye lo que llamamos alienaci\u00f3n de la ignorancia, seg\u00fan la cual \u00e9sta se encuentra siempre en el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El educador que aliena la ignorancia, se mantiene en posiciones fijas, invariables. Ser\u00e1 siempre el que sabe, en tanto los educandos ser\u00e1n siempre los que no saben. La rigidez de estas posiciones niega a la educaci\u00f3n y al conocimiento como procesos de b\u00fasqueda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El educador se enfrenta a los educandos como su antinomia necesaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reconoce la raz\u00f3n de su existencia en la absolutizaci\u00f3n de la ignorancia de estos \u00faltimos. Los educandos, alienados a su vez, a la manera del esclavo, en la dial\u00e9ctica hegeliana, reconocen en su ignorancia la raz\u00f3n de la existencia del educador pero no llegan, ni siquiera en la forma del esclavo en la dial\u00e9ctica mencionada, a descubrirse como educadores del educador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En verdad, como discutiremos mis adelante, la raz\u00f3n de ser de la educaci\u00f3n libertadora radica en su impulso inicial conciliador. La educaci\u00f3n debe comenzar por la superaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n educador-educando. Debe fundarse en la conciliaci\u00f3n de sus polos, de tal manera que ambos se hagan, simult\u00e1neamente, educadores y educandos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la concepci\u00f3n \u201cbancaria\u201d que estamos criticando, para la cual la educaci\u00f3n es el acto de depositar, de transferir, de trasmitir valores y conocimientos, no se verifica, ni puede verificarse esta superaci\u00f3n. Por el contrario, al reflejar la sociedad opresora, siendo una dimensi\u00f3n de la \u201ccultura del silencio\u201d, la \u201ceducaci\u00f3n bancaria\u201d mantiene y estimula la contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed que ocurra en ella que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el educador es siempre quien educa; el educando el que es educado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b)\u00a0\u00a0\u00a0 el educador es quien sabe; los educandos quienes no saben.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) el educador es quien piensa, el sujeto del proceso; los educandos son los objetos pensados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) el educador es quien habla; los educandos quienes escuchan d\u00f3cilmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e) el educador es quien disciplina; los educandos los disciplinados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">f) el educador es quien opta y prescribe su opci\u00f3n; los educandos quienes siguen la prescripci\u00f3n;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">g) el educador es quien act\u00faa; los educandos son aquellos que tienen la ilusi\u00f3n de que act\u00faan, en la actuaci\u00f3n del educador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">h) el educador es quien escoge el contenido program\u00e1tico; los educandos, a quienes jam\u00e1s se escucha, se acomodan a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">i) el educador identifica la autoridad del saber con su autoridad funcional, la que opone antag\u00f3nicamente a la libertad de los educandos. Son \u00e9stos quienes deben adaptarse a las determinaciones de aqu\u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">j) Finalmente, el educador es el sujeto del proceso; los educandos, meros objetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el educador es quien sabe, y si los educandos son los ignorantes, le cabe, entonces, al primero, dar, entregar, llevar, trasmitir su saber a los segundos. Saber que deja de ser un saber de \u201cexperiencia realizada\u201d para ser el saber de experiencia narrada o trasmitida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es de extra\u00f1ar, pues, que en esta visi\u00f3n \u201cbancaria\u201d de la educaci\u00f3n, los hombres sean vistos como seres de la adaptaci\u00f3n, del ajuste. Cuanto m\u00e1s se ejerciten los educandos en el archivo de los dep\u00f3sitos que les son hechos, tanto menos desarrollar\u00e1n en s\u00ed la conciencia cr\u00edtica de la que resultar\u00eda su inserci\u00f3n en el mundo, como transformadores de \u00e9l. Como sujetos del mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto m\u00e1s se les imponga pasividad, tanto m\u00e1s ingenuamente tender\u00e1n a adaptarse al mundo en lugar de transformar, tanto m\u00e1s tienden a adaptarse a la realidad parcializada en los dep\u00f3sitos recibidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medida en que esta visi\u00f3n \u201cbancaria\u201d anula el poder creador de los educandos o lo minimiza, estimulando as\u00ed su ingenuidad y no su criticidad, satisface los intereses de los opresores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para \u00e9stos, lo fundamental no es el descubrimiento del mundo, su transformaci\u00f3n. Su humanitarismo, y no su humanismo, radica en la preservaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de que son beneficiarios y que les posibilita el mantenimiento de la falsa generosidad a que nos refer\u00edamos en el cap\u00edtulo anterior. Es por esta misma raz\u00f3n por lo que reaccionan, incluso instintivamente, contra cualquier tentativa de una educaci\u00f3n que estimule el pensamiento aut\u00e9ntico, pensamiento que no se deja confundir por las visiones parciales de la realidad, buscando, por el contrario, los nexos que conectan uno y otro punto, uno y otro problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En verdad, lo quo pretenden los opresores \u201ces transformar la mentalidad de los oprimidos y no la situaci\u00f3n que los oprime\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fin de lograr una mejor adaptaci\u00f3n a la situaci\u00f3n que, a la vez, permita una mejor forma de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para esto, utilizan la concepci\u00f3n \u201cbancaria\u201d de la educaci\u00f3n a la que vinculan todo el desarrollo de una acci\u00f3n social de car\u00e1cter paternalista, en que los oprimidos reciben el simp\u00e1tico nombre de \u201casistidos\u201d. Son casos individuales, meros \u201cmarginados\u201d, que discrepan de la fisonom\u00eda general de la sociedad. Esta es buena, organizada y justa. Los oprimidos son la patolog\u00eda de las sociedades sanas, que precisan por esto mismo ajustarlos a ella, transformando sus mentalidades de hombres \u201cineptos y perezosos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como marginados, \u201cseres fuera de\u201d o \u201cal margen de\u201d, la soluci\u00f3n para ellos ser\u00eda la de que fuesen \u201cintegrados\u201d, \u201cincorporados\u201d a la sociedad sana de donde \u201cpartir\u00e1n\u201d un d\u00eda, renunciando, como tr\u00e1nsfugas, a una vida feliz&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ellos la soluci\u00f3n estar\u00eda en el hecho de dejar la condici\u00f3n de ser \u201cseres fuera de\u201d y asumir la de \u201cseres dentro de\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, los llamados marginados, que no son otros sino los oprimidos, jam\u00e1s estuvieron fuera de. Siempre estuvieron \u00a0dentro de. Dentro de la estructura que los transforma en \u201cser es para otro\u201d. Su soluci\u00f3n, pues, no est\u00e1 en el hecho de \u201cintegrarse\u201d, de \u201cincorporarse\u00bb a esta estructura que los oprime, sino transformarla para que puedan convertirse en \u201cseres para s\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente, no puede ser \u00e9ste el objetivo de los opresores. De ah\u00ed que la \u201ceducaci\u00f3n bancaria\u201d, que a ellos sirve; jam\u00e1s pueda orientarse en el sentido de la concienciaci\u00f3n de los educandos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la educaci\u00f3n de adultos, por ejemplo, no interesa a esta visi\u00f3n \u201cbancaria\u201d proponer a los educandos el descubrimiento del mundo sino, por el contrario, preguntarles si \u201cAda dio el dedo al cuervo\u201d, para despu\u00e9s decirles, enf\u00e1ticamente, que no, que \u201cAda dio el dedo al ave\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema radica en que pensar aut\u00e9nticamente es peligroso. El extra\u00f1o humanismo de esta concepci\u00f3n bancaria se reduce a la tentativa de hacer de los hombres su contrario \u2014un aut\u00f3mata, que es la negaci\u00f3n de su vocaci\u00f3n ontol\u00f3gica de ser m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que no perciben aquellos que llevan a cabo la educaci\u00f3n \u201cbancaria\u201d, sea o no en forma deliberada (ya que existe un sinn\u00famero de educadores de buena voluntad que no se saben al servicio \u00a0de la \u00a0deshumanizaci\u00f3n al practicar el \u201cbancarismo\u201d), es que en los propios \u201cdep\u00f3sitos\u201d se encuentran las contradicciones, revestidas por una exterioridad que las oculta. Y que, tarde o temprano, los propios \u201cdep\u00f3sitos\u201d pueden provocar \u00a0un enfrentamiento con la realidad en movimiento y despertar a los educandos, hasta entonces pasivos, contra su \u201cdomesticaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su \u201cdomesticaci\u00f3n\u201d y la de la realidad, de la cual se les habla como algo est\u00e1tico, puede despertarlos como contradicci\u00f3n de s\u00ed mismos y de la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De s\u00ed mismos, al descubrirse, por su experiencia existencial, en un modo de ser irreconciliable con su vocaci\u00f3n de humanizarse. De la realidad, al percibirla en sus relaciones con ella, como constante devenir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, si los hombres son estos seres de la b\u00fasqueda y si su vocaci\u00f3n ontol\u00f3gica es humanizarse, pueden, tarde o temprano, percibir la contradicci\u00f3n en que la \u201ceducaci\u00f3n bancaria\u201d pretende mantenerlos, y percibi\u00e9ndola pueden comprometerse en la lucha por su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un educador humanista, revolucionario, no puede esperar esta posibilidad. \u00a0Su acci\u00f3n, al identificarse, desde luego, con la de los educandos, debe orientarse en el sentido de la liberaci\u00f3n de ambos. En el sentido del pensamiento aut\u00e9ntico y no en el de la donaci\u00f3n, el de la entrega de conocimientos. Su acci\u00f3n debe estar empapada de una profunda creencia en los hombres. Creencia en su poder creador. ..\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><u>Rese\u00f1a sobre el libro. \u201cLa Pedagog\u00eda del Oprimido\u201d<\/u><\/em>. M\u00e9xico: CEAAMER, [200?]. p var\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEDAGOG\u00cdA DEL OPRIMIDO Paulo Freire En esta ocasi\u00f3n, he seleccionado de mi biblioteca algunos p\u00e1rrafos del libro \u201cPedagog\u00eda del Oprimido\u201d, cuyo autor es Paulo Freire (1921-1997), uno de los m\u00e1s grandes humanistas de Latinoam\u00e9rica y cuya producci\u00f3n literaria es reconocida mundialmente, por sus aportes a la pedagog\u00eda. 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