EL FENÓMENO DE LA GENTRIFICACIÒN:  SECUELAS DE ACTOS DE CORRUPCIÓN.

 

Autor: Dr. Carlos Marx Barbosa Guzmàn.

Premio Estatal al Mèrito Jurìdico 2018.

Correo: [email protected]

 

 

 

Introducción.

Se han incrementado casos donde ha habido habitantes que son obligados a abandonar sus inmuebles, por diversas presiones tanto económicas como delincuenciales, para beneficiar a unos cuantos que obtienen millonarias ganancias por ese tipo de pràcticas ilegales y eso ha provocado marchas de personas afectadas.

 

Palabras clave:

Urbanización, legalidad, propiedad, desplazamientos, tràfico de influencias, seguridad jurìdica, delincuencia organizada.

 

¿Qué es la gentrificación?

La gentrificación es un fenómeno urbanístico, en el que un barrio, colonia o una parte importante de cualquier ciudad, se renueva y adquiere una plusvalía (incremento de su valor), que resulta atractivo para los turistas y los sectores sociales de mayor nivel económico.

Este fenómeno suele darse en vecindarios humildes que se ubican cerca de importantes centros urbanos, en los que se va desplazando, de manera gradual a los vecinos de clase baja que habitaban originalmente en la zona. Y para ello, se comienza con la llegada de una clase con mayor poder adquisitivo, que compra los inmuebles del área para venderlos o rentarlos a mayor valor.

Este proceso provoca una mejora en los inmuebles, además de un crecimiento y un desarrollo comercial que conlleva a un desplazamiento de las zonas residenciales humildes, debido a que desaparecen pequeños mercados y las tiendas de abarrotes y en su lugar se establecen grandes centros comerciales cuyos precios de sus productos son mayores. Ademàs de que eso ha provocado que se revalùe la propiedad y por ende, el predial se incrementa y los cobros  de los servicios pùblicos como el agua y la luz, pasan a ser de uso domèstico popular a la de zona residencial o comercial.

Para que todo eso apresure la salida de la poblaciòn de escasos recursos económicos, la regulación por parte de las autoridades municipales resulta un factor clave para el control de uso del suelo.      El origen de la palabra proviene del neogilismo inglés gentry que significa “alta burquesìa” y fue empleado por primera vez en 1964 por la socióloga marxista Ruth Glass, para intentar explicar la realidad de los procesos de la época que estaban teniendo lugar en varias ciudades de Londres.

El término gentry aludía de manera despectiva a la pequeña nobleza terrateniente de Inglaterra o a las personas de la “buena sociedad”.      La gentrificación no es un proceso espontáneo, sino que es el fruto de emprendimientos especulativos planeados estratègicamente, y promovidos por grupos inmobiliarios y entidades de crédito, quienes han ocupado como aliados a funcionarios corruptos para que les autoricen sin tanto tràmite tanto las nuevas urbanizaciones como el cambio de uso de suelo. Es un fenómeno que requiere de grandes inversiones para lograr la compra y la rehabilitación de una gran cantidad de propiedades.

La gentrificación ocurre por la acción de diversos agentes, como:

  • La compra y venta de inmuebles.Grupos financieros compran edificios completos para que cada título de propiedad ingrese a la bolsa de valores (en la que se negocian para la compra y venta tanto títulos, acciones, bonos o deudas públicas). Esta actividad genera un incremento en el valor de las propiedades.
  • Las nuevas tiendas de categoría.Locales como cafés, bares y comercios que atraen a una clientela moderna y pudiente, son uno de los principales factores que conllevan a un cambio de imagen de la ciudad y permiten atraer a turistas o ciudadanos de mayor poder adquisitivo.
  • Las autoridades locales. La legislación local y las negociaciones entre las autoridades e inversores, resultan factores indispensables para llevar adelante este tipo de procesos. Y aunque se supone que la toma de decisiones y de acción por parte de las autoridades, debe contemplar la mejor manera de adaptación para todos los sectores sociales, en la pràxis no sucede de esa forma y los ùnicos beneficiados han sido los inversores.

 

Consecuencias de la gentrificación

Como consecuencia de lo anterior, la poblaciòn de economìa precaria y algunos ya de la tercera edad con varias décadas de residencia en esa zona, resulta desplazada por otra de mayor poder adquisitivo que sí puede afrontar los elevados costos de los inmuebles tanto para la venta como para la renta.

La revalorización del terreno no se debe solo al notable valor histórico que pueda significar una ciudad o a su atractivo natural, sino que el factor que genera un incremento del valor de los inmuebles es la inversión financiera en la ciudad, que la vuelve atractiva por su desarrollo urbano y comercial, lo que genera mayor demanda de venta o renta de inmuebles.

La gentrificación ocurre con una economía centrada en la proyección de grandes negocios. Este proceso de cambio genera que una ciudad con actividad obrera productiva pueda convertirse en una ciudad como mercancía “per se”. Esa ciudad-mercancía se nutre en gran medida, de la actividad turística y de un público de gran poder adquisitivo, atraído por la oferta de servicios, el patrimonio histórico, la arquitectura y el diseño de la ciudad, asì como por las actividades recreativas, entre otros.

Luego entonces, se concluye que el citado efecto generado con una supuesta causa de utilidad pública, bajo el pretexto de embellecimiento, modernización y urbanización de las principales ciudades del país,  tiene  como trasfondo el lucrativo negocio inmobiliario, la cual genera grandes ganancias a grado tal, que no les importa a los involucrados despojar bajo amenazas a los pequeños propietarios de sus viviendas para adquirirlas a bajo costo y en algunos casos, hasta llegar a la violencia de demoler las construcciones aunque haya habitantes y pertenencias dentro de dichas casas, pues dichos inversores al tener el respaldo de los funcionarios corruptos, se les otorgan los permisos de construcciòn y de uso de maquinaria pesada, sin investigar si hay consentimiento de los verdaderos dueños.

Tal es el caso de unas personas en la Ciudad de Acapulco, Guerrero, quienes, al no acceder a vender sus propiedades a la delincuencia organizada, funcionarios del citado Ayuntamiento autorizaron los permisos para que fueran demolidas esas viviendas, sin existir consentimiento por escrito de sus propietarios.

Y aùn cuando estàn en tràmites los juicios de amparo ante el Juzgado 4º de Distrito del Estado, y a quienes incluso ya se les concedió la suspensión contra los actos de esas autoridades que autorizaron esos ilegales trabajos de demolición y construcciòn sobre los bienes que no son propiedad de los inversores,  tales delincuentes continuaron con los despojos y la destrucción de los inmuebles de los quejosos, sin importar las consecuencias legales que conlleva el desacato judicial, debido al respaldo que existe de servidores corruptos que los protegen, y dichos inversionistas saben que tendrán total impunidad de sus actos ilìcitos, aumentando de esa manera la gentrificación.

Es cuànto.

 

   * CARLOS MARX BARBOSA GUZMÁN,  es Licenciado en Derecho. Cuenta con una especialidad en Comunicación,  Es Maestro en Derecho Procesal Laboral, Egresado con Mención Honorífica,  Es Maestro en Derechos Humanos y libertad religiosa.  Es  Maestro en Derecho Fiscal.  Cuenta con 2 Doctorados Honoris Causa;  Es Doctor en Anticorrupción y Sistema de Justicia.  Es  Agente  Capacitador aprobado por la  Secretaría del Trabajo y Previsión Social Federal.  Fue galardonado con el  Premio  Estatal  al  Mérito  Jurídico  2018.  También fue  galardonado con la medalla nacional “Legión de Honor 2019”.  De igual forma, en el año 2020, recibió el Galardón por 25 años de trayectoria como articulista. En Abril del 2022, Recibiò el Premio Nacional “Micròfono de Oro”. En Diciembre del 2022, Recibiò el Premio Nacional de locución.  Es autor de 9 libros de derecho y desde enero de los años 2023, 2024 y 2025 2025 ha sido reconocido por la revista “Defensa Fiscal” como uno de los fiscalistas màs importantes de Mèxico.

Barbosa Guzmán, Carlos Marx. El fenómeno de gentrificación; secuelas de actos de corrupción. México: CEAAMER, 2018. P. varía