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Gutiérrez Arias, María Guadalupe. Ataques con bombas en México.

CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE LAS AMERICAS
MAESTRÍA EN: CRIMINOLOGÍA
ASIGNATURA: CRIMINALÍSTICA
CUATRIMESTRE: 4°
CASO PRÁCTICO
TÍTULO: ATAQUES CON BOMBAS EN MÉXICO

NOMBRE DEL ALUMNO: MARÍA GUADALUPE GUTIÉRREZ ARIAS.
MATRÍCULA: M20010209195
ASESOR: MARÍA TERESA CARREÑO HERNÁNDEZ
FECHA: 10/diciembre/2020

CRIMINALÍSTICA
CASO PRÁCTICO
ATAQUES CON BOMBAS EN MÉXICO

Desde hace años, se han presentado una serie de ataques con bombas en México, en ocasiones combinados con ataques directos de armas de fuego.

Revisando estos ataques, se encuentran algunos realizados en 1994, adjudicados al EZLN, los primeros días de enero de ese año, al respecto, en el periódico El Tiempo de Colombia comenta el 10 de enero de 1994, que «una camioneta cargada de explosivos estalló a unos 500 metros de un campo militar de Ciudad de México, causando daños a otro vehículo y a seis domicilios.

Y en las primeras horas del domingo, hubo otras dos explosiones cerca de la autopista México-Querétaro, cerca del municipio de Cuautitlán Izcalli, contra dos torres de suministro de energía eléctrica. Ninguno de los dos hechos dejó víctimas.

Los atentados se los atribuyeron, ante diversos medios de comunicación, el Partido Revolucionario Obrero Campesino Unión del Pueblo (PROCUP) y el Partido de los Pobres (PDLP), dos entidades minúsculas que desde hace años realizan atentados esporádicamente.
Según llamadas telefónicas hechas para atribuirse los atentados, y para reclamar el cese de los bombardeos de la fuerza aérea, estos fueron perpetrados en solidaridad con los guerrilleros del EZLN que desde el primero de enero se enfrentan al ejército en el sureño estado de Chiapas.

El EZLN se alzó en armas el primero de enero para demandar mejoras socio-económicas y un mejor trato a los indígenas. Sus enfrentamientos con el ejército federal han dejado, hasta ahora, más de cien muertos, entre civiles, rebeldes y soldados.
Los incidentes del sábado por la noche y el domingo se suman a otros dos atentados registrados el sábado: la explosión de un carrobomba en Ciudad de México y de una granada en Acapulco. La ola de atentados comenzó el jueves pasado, cuando miembros del EZLN según afirmó ayer la Procuraduría General de la República realizaron sabotajes a torres de energía en Puebla y Michoacán.
Amenaza zapatista Miembros de ese grupo rebelde advirtieron ayer que iniciarán, en breve, atentados en la capital mexicana, pero negaron su participación en el derribamiento de dos torres de abastecimiento eléctrico en Michoacán y Puebla y en la explosión en el Palacio Federal del puerto de Acapulco.
Según el diario mexicano La Jornada, el sábado recibió una llamada telefónica de un supuesto miembro del EZLN en la que se le aseguró que el grupo rebelde era ajeno a los atentados terroristas en Michoacán, Puebla y Acapulco.
El supuesto miembro del EZLN recalcó que la población civil de la Ciudad de México no debe alarmarse porque se avisará a la policía treinta minutos antes de las explosiones.»
El 18 de enero de 2019, El Universal hace un recuento de algunos atentados con explosivos y coche-bomba en México.
*11 de junio de 1994: Mientras se celebraban los 15 años de Karime Fernández Quintero, hija de Luis Enrique Fernández Uriarte, explotó un Grand Marquis frente a las puertas del salón Camichines del hotel Camino Real de Guadalajara. En la fiesta estaban familias relacionadas con el narcotraficante Rafael Caro Quintero.

La detonación mató a dos personas, lesionó a seis y dañó 10 vehículos y fachadas aledañas.

Tras el hecho se investigó a 22 personas. Las autoridades señalaron que por los indicios se daba a conocer una “guerra entre narcos” en la que intervinieron los hermanos Arellano Félix como autores intelectuales.

*16 de julio de 2008: En Culiacán, Sinaloa, encontraron autos bomba armados como lo hacen organizaciones terroristas alrededor del mundo. Empleando cilindros de gas butano y un detonador, se confirmó el paso de las organizaciones del crimen organizado a narcoterrorismo, indicó un funcionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

*15 de julio de 2010: En Ciudad Juárez, Chihuahua, un automóvil con explosivos se impactó contra dos unidades de la Policía Federal. Según autoridades policiacas, este acto fue una represalia por la detención de Jesús Armando Acosta Guerrero “El 35”, presunto líder operativo de La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez, causando la muerte de cuatro personas; tres en el lugar y una más horas después. La PGR atrajo la investigación y negó que se tratara de un acto de “narcoterrorismo”.

*27 de agosto de 2010: Dos autos con explosivos estallan en la capital de Tamaulipas. A las 00:26 horas, un auto modelo Corsica rojo con placas de Texas detonó frente a las instalaciones de Televisa en Ciudad Victoria. A las 01:08 horas, un Mazda blanco, también con placas de Texas, explotó frente a las oficinas de Tránsito local. No se reportaron heridos, sólo daños materiales.

*11 de septiembre de 2010: La Policía Federal desactivó un coche bomba que había sido colocado en un estacionamiento en Ciudad Juárez. El hecho ocurrió a dos meses de que un atentado similar causara la muerte de dos personas.

*17 de diciembre de 2010: Un automóvil explotó frente a la comandancia municipal de Zuazua, Nuevo León. Dos personas resultan lesionadas y varios vehículos se vieron afectados. La unidad se encontraba estacionada frente a esas instalaciones, y al parecer, la detonación se hizo mediante la activación de un teléfono celular.

*18 de enero de 2011: Se registran dos ataques con coche bomba a corporaciones de Seguridad Pública de Nuevo León; los incidentes ocurrieron en Linares, donde un policía resultó herido, y en San Nicolás de los Garza, donde sólo se registraron daños materiales.

*22 de enero de 2011: Cerca de las 08:00 horas se registró el estallido de un carro bomba en la comunidad del Carmen, en Tula, Hidalgo; el saldo fue de un elemento de la policía de investigación muerto y tres heridos de gravedad.

*30 de junio de 2012: Alrededor de las 11:15 horas, un auto explotó frente a la Presidencia Municipal de Nuevo Laredo, Tamaulipas. La detonación, que según el gobierno local fue debido a la rivalidad entre bandas criminales del estado, dejó 7 personas heridas y al menos 11 vehículos dañados.»

 

Infobae, recuerda, a 12 años de la explosión en Morelia en la Noche Mexicana del 2008, que el 15 de septiembre de ese año, «el festejo por la Independencia de México en Morelia, Michoacán, fue interrumpido por la detonación de granadas en medio de la multitud.

Las granadas explotaron casi a la media noche, cuando las personas todavía festejaban en el centro de Morelia. Dos años antes de ese 15 de septiembre de 2008, el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa había iniciado la guerra contra el narcotráfico precisamente en Michoacán.

El atentado dejó ocho muertos y 132 heridos, más de 20 de gravedad. La Fiscalía Federal capturó a tres presuntos autores en los días subsecuentes, quienes se reconocieron como integrantes del Cártel de Los Zetas.

A la fecha no hay culpables y tampoco ha habido una investigación de las autoridades mexicanas para aclarar lo que pasó.
Como resultado el caso no está esclarecido, pero eso no es todo. Al no haber sentencia no se conoce la verdad de los hechos, y tampoco hay responsables que reparen el daño que más de ocho familias reclaman entre los que se encuentran, por ejemplo, una mujer que perdió una de sus piernas, o menores de edad que aun padecen secuelas de la explosión.

La situación para ellos se ha agravado porque si bien la ley de víctimas contempla que tendrían derecho a un apoyo económico subsidiario, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) no ha aceptado hasta ahora inscribirlos en el registro de víctimas hasta que finiquiten un trámite, que incluye que un juez ordene su reconocimiento legal, situación que también se les ha negado en las sentencias.»

En el Excelsior, se comenta acerca del atentado del ferry en Cozumel, el 21 de febrero de 2018, «alrededor de las 13:13 (hora local) se produjo una explosión en la entrada principal del ferry Caribe I durante la bajada de los tripulantes de la embarcación. El ferry había terminado de cubrir la ruta Cozumel-Playa del Carmen. El hecho provocó que 26 personas resultaran heridas entre ellas 4 estadounidenses. El hecho movilizó rápidamente a la policía y servicios de emergencia al lugar del hecho. Además, todo el muelle fue cerrado por lo que se detuvo la operación marítima hacia ese lugar.

El 23 de febrero, dos días después del incidente en la embarcación CaribeI la policía fue alertada por la presencia de una maleta sospechosa en un muelle en Playa del Carmen. La Secretaría de Marina y el escuadrón antibombas de la ciudad inspeccionaron el objeto sin que, según fuentes de seguridad, se encontraran objetos que pusieron en riesgo a los civiles por lo que se tomó el hecho como una falsa alarma. El 1 de marzo de 2018, en Cozumel, tripulantes de la embarcación CaribeII encontraron dos artefactos explosivos anclados al casco de la embarcación por lo que el personal alertó a la Secretaria de Marina quienes desactivaron ambos artefactos de manera exitosa. Nadie resultó herido o afectado durante el hallazgo de los explosivos pero se evacuó a todos los tripulantes de la embarcación. Luego de los incidentes, se abrieron varias carpetas de investigación por parte de la PGR. Además, el FBI se sumó a las investigaciones debido a que varios estadounidenses resultaron afectados tras la explosión del 21 de febrero. El 27 de febrero, apareció una manta en Cozumel presuntamente hecha por una banda criminal que se hace llamar «El Pumba y el Tata» en donde se amenazaba a la alcaldesa de esa ciudad, Perla Tun Pech y donde detallan, entre otras cosas, que “El atentado de los barcos fuimos nosotros y aremos lo mismo en tu casa” La manta fue retirada por elementos de seguridad pública municipal la madrugada del 28 de febrero, quienes la entregaron a las autoridades federales y se tiene total hermetismo al respecto.»

Al realizar la revisión de los diferentes atentados y sucesos acontecidos por explosivos y carros-bomba, se observa que los principales perpetradores que llevan a cabo dichos actos son grupos delincuenciales pertenecientes al crimen organizado, como el Cártel de Juárez, Los Zetas, y otros más como los hermanos Arellano Félix, que son autores intelectuales de muchos atentados. Un grupo criminal que llamó la atención fue el de «El Pumba y El Tata», que se adjudicaron la explosión del ferry Caribe I, en Cozumel.

En las notas presentadas, también se observa el impetuoso y convulso inicio del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), quien al principio de su movimiento colocó aparatos explosivos en diferentes lugares de la Ciudad de México, Estado de México y otros Estados de la República. Para mostrar su apoyo a dicho movimiento, el Partido Revolucionario Obrero Campesino Unión del Pueblo (PROCUP) y el Partido de los Pobres (PDLP), colocaron varios dispositivos en torres de abastecimiento eléctrico y lugares por el estilo, en donde -afortunadamente-, no se reportaron víctimas.
Las autoridades y especialistas que participaron para revisar las escenas del crimen, e intervención posterior para dar seguimiento a dichos atentados, son la Policía Federal, la PGR (Procuraduría General de la República), Seguridad Pública de cada Estado, Policía Estatal, Fiscalía Federal y de acuerdo a la situación y localidad acontecida, la Secretaría de Marina. Así como en determinados casos, el FBI y el Departamento de Justicia de EU, por estar involucrados en los hechos víctimas de nacionalidad estadunidense.
La Policía es de las primeras autoridades que llegan a la escena del crimen, por lo que es la encargada de acordonar la zona y preservar la escena, para que los peritos especializados puedan evaluar y levantar los indicios correspondientes, para que sean evaluados, examinados y presentados como evidencia del caso correspondiente.
Las disciplinas de la Criminalística utilizadas en las investigaciones para esclarecer los hechos de las explosiones y auto-bombas mencionadas, son diversas y de gran importancia, entre ellas se encuentran, en primer plano, la Fotografía forense para realizar la fijación fotográfica de la escena y todo lo relacionado con la misma, para que posteriormente al revelar el material con éste, sean ilustrados los dictámenes.

 

Balística, en los casos en donde también hubo disparos, para determinar el tipo de armas que se usaron, así como , Incendios y explosivos, porque a través de esta se estudian los residuos que dejan dichos eventos, para lo cual «pueden utilizarse la cromatografía de capa fina, la cromatografía gas-líquido y la cromatografía líquida de alto rendimiento»; pudiéndose determinar el tipo de sustancia que se utilizó. Junto con el apoyo de la Química forense para determinar la naturaleza de cualquier sustancia o elemento.
Con lo anterior, también se utiliza la Hematología, para evaluar y determinar la sangre que se encontró en el lugar, relacionarlo con las posibles víctimas y sus familiares; a esta, se une la Genética forense para determinar su identidad a través del estudio de material biológico, como la sangre, pelo, y otros tejidos, para identificar el ADN de las víctimas. Junto con esto, la Odontología forense apoya para obtener o elaborar moldes para determinar las características dentales de un individuo, o bien, para identificarlos a través de los antecedentes dentales. Una ciencia auxiliar básica en la Criminalística es la Medicina forense para el estudio minucioso del cadáver, y para determinar su identidad y causa de muerte.
Los aspectos destacados e importantes de la Criminalística que se observan en la revisión de los atentados por explosivos y carros-bomba, en diferentes Estados de la República Mexicana, son todas las ciencias que intervienen para el esclarecimiento de los hechos. El trabajo en conjunto y armónico, que buscó iniciar las investigaciones, después de la desagradable sorpresa de las explosiones.
El acordonar la zona e iniciar con la atención a las víctimas, y buscar los indicios necesarios para empezar a reconstruir los hechos y entender que sucedió, y de esta manera iniciar las investigaciones, para hacer justicia y que las víctimas sean apoyadas y reconocidas.

Lo anterior es lo que en lo personal, destaca respecto a estos terribles acontecimientos. Aunque las autoridades competentes intervienen para la dilucidación de dichas explosiones, en ocasiones no se completa, se interrumpe o simplemente se abandona o posterga; y con esto, también el reconocer y apoyar a las víctimas.
Lamentablemente, en muchas ocasiones la ayuda no llega ni se reconoce; quedando corto el objetivo de la investigación por parte de la Criminalística, para llegar al esclarecimiento de los hechos, y con esto, proceder a la impartición de justicia, la cual incluye el reconocimiento y resarcimiento del daño a las víctimas.

CONCLUSIONES

El escuchar acerca de atentados por explosiones y auto-bombas, sonaba lejano a nuestro país, estas ocurrían en Europa o Colombia; todas relacionadas con actos terroristas y de grupos del crimen organizado que tienen que ver con operaciones del narco. Sin embargo, aunque -afortunadamente-, en México estos hechos se han presentado en menor escala, son igual de importantes y preocupantes. Preocupante al imitar estas prácticas y preocupante que para realizar una bomba o aparato explosivo, con consultar internet es más que suficiente para obtener los pasos.
Como se observó en los diversos casos presentados, es importante el apoyo de la Criminalística que, a través de diferentes ciencias, ofrece los conocimientos generados por estas a través de las distintas investigaciones realizadas, ofreciendo avances significativos para que la Criminalística profundice en la resolución de los crímenes y apoye a la impartición de justicia, como en los terribles casos presentados de atentados por explosiones en México.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Gutiérrez, C. A. (1999). Manual de Ciencias Forenses y Criminalística. México: Trillas.

Salguero Guerra, L. A. «La criminalística en el Proceso Penal: El ADN como herramienta en la investigación del delito».
www.infobae.com

www.eluniversal.com.mx

www.eltiempo.com

www.excelsior.com.mx

www.wradio.com.mx

Bibliografía

Gutiérrez Arias, María Guadalupe. Ataques con bombas en México. México: CEAAMER, 2020. 12 hojas.

 

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