Home / Educación / Ledesma de Paz, Teresa. “Mujeres Delincuentes Mexicanas”

Ledesma de Paz, Teresa. “Mujeres Delincuentes Mexicanas”

CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE LAS AMERICAS
MAESTRÍA EN:
Criminología
ASIGNATURA:
Antropología y Psicología en la Criminología
CUATRIMESTRE:
3° Cuatrimestre
TAREA No:
Caso Practico
TÍTULO:
Mujeres Delincuentes Mexicanas

NOMBRE DEL ALUMNO: Teresa Ledesma de Paz
MATRÍCULA: M2101090701
ASESOR: Mtro. José Luis Olguín Sánchez
FECHA: 16 de agosto de 2021.

Introducción

El tema que nos convoca es, Mujeres Delincuentes Mexicanas, en el cual refiere algunos factores de riesgo para el delito los cuales son las disidencias de vínculos sociales, alteración o falencias en las relaciones familiares, baja competitividad, entre otras, jugando un papel decisivo en la formación y mantenimiento de ciertos comportamientos que van en contra de las normas.

De ahí que, la sola presencia de un rasgo o trastorno de personalidad no es un indicador de delito o se le debe atribuir la conducta a este, tampoco quiere decir que todas las personas imputadas padezcan de un trastorno, pero es importante para la psicología conocer cuáles conductas delictivas están más relacionadas con ciertos tipos de personalidad.

Por lo tanto, una vez establecidos en los primeros estadios de la vida, los patrones patológicos tienden a invadir nuevas esferas y a perpetuarse dentro de círculos viciosos; imponen un modo de vida tan arraigado y automático que el paciente a menudo no advierte su presencia ni sus devastadoras consecuencias.

Desarrollo

Por consiguiente, la personalidad es un constructo psicológico que articula dinámicamente la cognición, el afecto y el comportamiento de forma particular en cada individuo, está sostenida en el tiempo y se describe por patrones de difícil modificación.

De manera que, los trastornos de personalidad en la conducta delictiva son: evitativo, antisocial, histriónico, esquizoide, narcisista, dependiente, pasivo agresivo y compulsivo.

Siendo así, los trastornos anteriormente descritos se pueden encontrar en mayor o menor medida entre las características notables del individuo, por ende y para efectos de comprensión del fenómeno, debe entenderse que “la personalidad está constituida por un conjunto de dimensiones más elementales, los rasgos, que son los que se investiga.

Por un lado, es necesario realizar un estudio multidisciplinar referente al estudio de la personalidad y la conducta delictiva que posibilite el análisis dimensional de cada rasgo que define los trastornos de personalidad y permitirá efectuar un acercamiento más exacto al efecto de influencia que tiene sobre las conductas delictivas y de ese modo encontrar una herramienta más eficaz y justa en la aplicación de la política criminal, cuyos resultados permitirán establecer características descriptivas que hagan posible las consideraciones ya antes mencionadas.

A continuación, se describe los casos de mujeres delincuentes famosas mexicanas:

Caso 1

Emma Coronel Aispuro, esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera»

Mujer alta, delgada, Ex reina de belleza, hija de Inés Coronel Barreras y sobrina de Ignacio Coronel, el último líder del cártel de Sinaloa, Emma Coronel es la tercera pareja formal de El Chapo, quien se casó con ella cuando apenas tenía 18 años Coronel Aispuro, de 31 años de edad, ciudadana estadounidense y mexicana, de Culiacán, Sinaloa, la cual tiene dos hijas mellizas de 7 años, con una personalidad narcisista, antisocial; acusada en una denuncia penal de un cargo de conspiración para distribuir un kilo o más de heroína, cinco kilogramos o más de cocaína, mil kilogramos o más de marihuana y 500 gramos o más de metanfetaminas por importación ilegal a los Estados Unidos; Además, se alega que Coronel Aispuro conspiró con otros para ayudar a Guzmán en su escape del Altiplano el 11 de julio de 2015, prisión, ubicada en Almoloya de Juárez, México. Motivo para delinquir fue participar con su esposo en el grupo organizado la cual le ayudo a dirigir un imperio multimillonario de tráfico de drogas; fue arrestada en Virginia por cargos relacionados con su presunta participación en narcotráfico internacional en el Aeropuerto Internacional Dulles; actualmente se declaró culpable y puede ofrecer datos importantes sobre bienes raíces y cuentas bancarias, funcionarios mexicanos corruptos que protegen a la organización criminal y escondites y rutas; la forma como vive el encierro es en condiciones de deterioro, con frío, pocas posibilidades de higiene y comida de la prisión; pero aún más que eso, sin poder abrazar a sus gemelas, sus madres ni hermanos. No tiene contacto con nadie. En una celda muy pequeña, sin acceso a patios exteriores para respirar aire fresco y con visitas limitadas a un salón diminuto donde puede hacer llamadas a sus familiares más cercanos y abogados. Se baña cada cuatro días y ve una hora de televisión; por las noches se cobija con una manta muy delgada y con las luces dándole en el rostro todo el tiempo; debe tomar el agua de la llave, algo que al principio le causó náuseas, por el sabor tan repugnante, según contó su abogada Mariel Colón Miró en una entrevista televisiva; pese a que ha podido llamar a sus hijas en dos ocasiones eso la ha reanimado un poco.

Caso 2

Sandra Ávila Beltrán » la Reyna del Pacífico»

Mujer de estatura media, que nació en una familia de contrabandistas del estado de Sinaloa; su tío es Miguel Ángel Félix Gallardo, conocido como «el jefe de jefes», su sociedad y su vida diaria era con varios capos de la droga muy conocidos en su juventud; Sandra quiso ser periodista, pero tres años después de haber concluido sus estudios en comunicación un novio celoso la secuestro, siendo que ahí se terminó su sueño de ser reportera; en cambio, se convirtió en un miembro del cártel: se casó dos veces, sus dos maridos irónicamente comandantes de la policía antidrogas que llegaron a ser traficantes; personalidad psicótica, narcisista, histriónico, afecto superficial, antisocial; fue acusada de manejar las finanzas del Cártel de Sinaloa, así como de organizar una operación para traficar toneladas de cocaína a Estados Unidos, su inteligencia y astucia la hizo subir de rango rápidamente; codiciada por los hombres, Sandra decidió no ceder el control sobre su vida en este mundo machista; vivió desapercibida en Guadalajara, Jalisco, y Hermosillo, Sonora, hasta que la policía encontró más de nueve toneladas de cocaína en un barco en el puerto Pacífico de Manzanillo, Colima. Ávila Beltrán fue detenida, junto con Juan Diego Espinosa Ramírez, alias El Tigre, el 28 de septiembre de 2007; su vida tras las rejas en la cárcel de mujeres de Santa Martha Acatitla, en la capital de México, parece que no ha sido de su agrado ya que presentó una denuncia contra el Gobierno de la Ciudad de México ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, diciendo que en su celda había insectos que refirió como fauna nociva; también dijo que la prohibición de introducir alimentos de los restaurantes violaba sus derechos; fue declarada no culpable de los cargos de narcotráfico y asociación delictiva en Estados Unidos, pero sí de un cargo de apoyar económicamente a una persona ligada al narcotráfico, con una condena de 70 meses; luego de pasar siete años en prisión por el delito de lavado de dinero, Sandra Ávila Beltrán, mejor conocida como ‘la Reina del Pacífico’ recuperó su libertad.

Caso 3

Juana Barraza Smaperio, «Mata viejitas»

Mujer de estatura 1.75 m. complexión robusta, nació en la ciudad de Puebla en 1954, dedicada también en algunas ocasiones a la lucha libre (bajo el seudónimo de «La Dama del Silencio») o a la venta de rosetas de maíz afuera de la arena de lucha, y supuesta adoradora de la Santa Muerte; cometió varios homicidios en el área metropolitana de la Ciudad de México desde los años 90 hasta principios del año 2006; con personalidad psicópata, rencorosa, regresiva, muestra egocentrismo, manipulación, afecto superficial, falta de empatía o arrepentimiento, así con propensión a violar las expectativas las normas sociales y legales; su estado civil es casada, separada de su cónyuge desde hace 11 años, madre de cuatro hijos; José Enrique (quien falleció asesinado en 1998, cuando tenía 24 años); Erika Erandi, de 18 años (que actualmente está casada y tiene tres hijos), José Marvin, de 13 años y Emma Ivonne, de 11 años (estos dos últimos dependientes de Juana hasta el momento de su detención): todas las víctimas de la asesina eran mujeres adultas mayores (ancianas), quienes en su mayoría vivían solas, las muertes eran provocadas por golpes, heridas de armas punzocortantes o estrangulación, con robos materiales a las víctimas inmediatamente después de ser asesinadas; se encontró evidencia de abuso sexual en las víctimas, cometió entre 42 y 48 asesinatos, confesó a la especialista el comportamiento abusivo de su madre alcohólica; a los 13 años, la madre de Barraza la entregó a un hombre a cambio de alcohol, la adolescente acabó embarazada, Juana recuerda que vivía en una casa rentada con el sueldo del padrastro, siendo insuficiente: no contaba con muebles; dormían en el suelo y se tapaban con los costales que se utilizaban para almacenar el cemento. La niñez de Juana fue solitaria; no se le permitía la socialización con personas ajenas al núcleo familiar y tenía prohibido salir a la calle o asistir a la escuela, entre otras cosas, porque el padrastro consideraba que «las mujeres no necesitaban estudiar para ser amas de casa”; al ser detenida portaba un estetoscopio, formás de solicitud de pensión para adultos mayores y una tarjeta que la identificaba como trabajadora social; el 31 de marzo del 2008, el juez 67 de lo penal, con sede en Santa Martha Acatitla dictó sentencia en contra, al otorgarle 759 años y 17 días de prisión por 17 homicidios y 12 robos cometidos en agravio de personas de la tercera edad, si continúa viva a la edad de 100 años, podrá disponer de su libertad en el 2056, la reclusión de Juana ocurrió en un lugar apartado de las demás reas. las propias reclusas manifestaban su indignación frente al caso de Juana Barraza y amenazaban con asesinarla de ser necesario; Juana fue encerrada entonces en un lugar apartado del reclusorio, lugar desde el cual no tenía acceso a los patios, excluirles y alejarlos de la vida social.

Caso 4

Leticia Rodríguez Lara, “La reina de la Riviera Maya”

Mujer de mediana estatura, complexión delgada, originaria del estado de Veracruz Rodríguez Lara formó parte de la desaparecida Policía Judicial Federal, la que abandonó para aliarse con el Cártel de Sinaloa, de Joaquín «El Chapo» Guzmán Loera y evitar que otras organizaciones criminales ingresaran a la plaza, principalmente, su más poderoso rival: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) comandando por Nemesio Oseguera Cervantes «El Mencho», tiene un hijo que fue detenido en 2017, con personalidad del Trastorno límite de la personalidad, antisocial, narcisista y psicópata, sus rivales, aliados y medios de comunicación la apodaron «La Reina de la Riviera Maya», por ser la principal traficante de drogas en el sur de México; su principal plaza estaba en el estado de Quintana Roo, donde se ubican destinos turísticos como Cancún, Cozumel y Playa del Carmen, preferidos por el turismo extranjeros. obligaba a taxistas y vendedores ambulantes a trabajar con ella, bajo amenaza de que serían golpeados o desaparecidos con la ayuda de altos mandos policiacos; en el 2007 solicitó su baja de la corporación para dedicarse de lleno a las actividades criminales, luego de relacionarse sentimentalmente con Juan Daniel Velázquez Caballero “El Talibancillo”, detenido por ella misma en posesión de drogas; el 10 de abril de 2018 se le vinculó a la causa penal 152/2018 en la que se le acusa de dirigir y supervisar eventos relacionados con la delincuencia organizada con el objetivo de atentar contra la salud. Doña Lety fue detenida junto con Francisco Armenta Cruz y Felipe Martínez por parte de elementos de la Armada y la Policía Municipal de Alfredo V. Bonfil; se les encontró en posesión de una escopeta calibre .16 y una pistola escuadra calibre .9 milímetros con silenciador, así como 18 cartuchos útiles, doña Lety fue sometida a proceso penal, pero salió de prisión ocho meses después al pagar una fianza de 15 mil pesos, al no demostrarse su participación en los ilícitos de delincuencia organizada y fomento al narcotráfico.

Caso 5

Felícitas Sánchez Aguillón, «La Ogresa de la Colonia Roma»

A finales del s. XIX y principios del s. XX, nace en una zona rural del estado de Veracruz, en el poblado de Cerro Azul, Felícitas Sánchez, se desconocen los detalles de su infancia, lo poco que se sabe es que tuvo una relación tormentosa con su madre, (dominada por el rechazo de esta última), esto desencadenaría la psicopatología que marcaría su futuro modus operandi: un rechazo patológico hacia la maternidad y todo lo relacionado con ésta, el matrimonio con Carlos Conde, nacen un par de gemelas; la condición económica de la pareja era austera, y no podían solventar la manutención de las pequeñas, así que Felícitas decide venderlas, su marido que en un principio estuvo de acuerdo con el acto, termina arrepintiéndose, pero ya era demasiado tarde, Sánchez no cedió y jamás reveló el destino final de sus hijas; esto marcó el final del matrimonio. y, como el común denominador en los asesinos seriales, desde pequeña tuvo un comportamiento perverso, que se expresaba con crueldad hacia los animales (disfrutaba en especial envenenado a perros y gatos callejeros). Personalidad neurótica, Ideas delirantes, perfil de un asesino misionero, hedonista, no sentía empatía ni remordimientos, era megalómana y racionalizaba sus actos; Felícitas atendía partos, pero pronto comenzó a destacar el hecho de que mujeres adineradas acudían a consulta con la mujer, iendo un evento por lo más extraño, por qué una mujer con alta capacidad adquisitiva recurriría a una partera en un barrio marginal para atenderse su embarazo; se dedicó al tráfico de menores: Empezó a vender a los niños recién nacidos que sobrevivían, pronto empezó a traficar también con niños que compraba de madres que por una u otra razón les vendían a sus hijos, bajo la promesa de que los colocaría en una «buena» casa; los niños que no lograba vender terminaban muertos sin mencionar que muchos infantes perecieron bajo su cuidado. cometió más de 50 crímenes, sus métodos de ejecución fueron increíblemente variados: Asfixia, envenenamiento, apuñalamiento y hasta inmolación, generalmente los estrangulaba o asfixiaba (en muchas ocasiones repetía sus diversiones de la infancia y los envenenaba), ya muertos procedía a descuartizarlos (en ciertas ocasiones los llegó descuartizar vivos); los restos, generalmente, los tiraba a las alcantarillas, a veces los desechaba en depósitos de basura y otras veces los incineraba en una caldera (de ahí el humo), incluso llegó a quemarlos vivos, debido a la alcantarilla del edificio de Salamanca donde vivía Sánchez Aguillón se tapó, (se encontraba congestionada desde la toma domiciliaria), en el primer piso del edificio se disponía una tienda de abarrotes, el dueño, llamado Francisco Páez, mandó llamar a un plomero y a albañiles, los albañiles levantaron el piso del negocio para poder acceder a la cloaca, cuando llegaron a ella la sorpresa y las náuseas fueron generales, en la alcantarilla había un enorme tapón de carne putrefacta, gasas y algodones ensangrentados, que despedían un olor insoportable; indagando en la repugnante masa se encontraron con algo que despejó todas las dudas sobre su naturaleza, un pequeño cráneo humano. Cuando fue detenida en 1941 en su departamento se encontraron una gran cantidad de fotos de niños que eran sus trofeos así un cráneo infantil; su detención hasta junio de 1941, (más o menos tres meses), fue recluida en prisión y aislada a causa del peligro que representaba para ella el contacto con la población general del reclusorio. Durante todo ese tiempo vivió en una regresión donde se comportaba como una niña pequeña, lloraba todo el día, sólo pronunciaba monosílabos y una repetitiva frase que en ocasiones llegaba a gritar: «Quiero irme de aquí”; incluso tuvo berrinches, se tiraba al piso, pataleaba, gritaba y era necesario arrastrarla para trasladarla de un lugar a otro, la amenaza del abogado de la mujer era clara, iban a revelar la lista de clientes si con ella era posible aminorar su condena, en aquella lista estaban inmiscuidas importantes figuras de la política; así en una evidente muestra de corrupción y una serie de irregularidades, permitieron que «la Ogresa» saliera libre en 3 meses.

Conclusión

Por consiguiente, es importante los factores del entorno que inciden a la ocurrencia de estas conductas delictivas desde una perspectiva de género, y desde el contacto de las mismas con la justicia penal; y no solo tratarlas como noticias, morbo, moral, juzgar etc.
Existen varios obstáculos en relación al delito femenino, escases de estudios investigativos, poca bibliografía al respecto; para poder considerar la diferenciación de género y la influencia de factores sociales permitiendo un abordaje crítico y multidimensional de los factores que influyen en la mujer para la comisión de este tipo de conductas.
Reflexiono al respecto que todavía existe mucho por investigar, conocer y aprender en este mundo de la criminología.

Bibliografía

Barrón, Martín. (2006). El nudo del silencio: Tras la pista de una asesina en serie: La mataviejitas. 2°Edición. México. Ed. Océano.
Buffington, Robert. (2001). Criminales y ciudadanos en el México moderno. Siglo XXI editores. México.
Caballo, V. E. (2004). Manual de trastornos de la personalidad. 1° edición. España. Ed. Síntesis.
Lazo, Norma. (2007). Sin clemencia: Los crímenes que conmocionaron a México. Grijalbo. México.
López, Latorre Ma. Jesús. (2008). Psicología de la Delincuencia 1° Edición. España. Ed. Cise.
Marchiori, Hilda. (2011). Personalidad del delincuente. 7° Edición. Argentina. Ed. Porrúa.
Morrison, J. (2014). DSM-V R Guía para el Diagnóstico Clínico. México. Editorial El Manual Moderno.
Muñoz, Rafael. (2008). Mentes criminales. Motivos psicológicos del asesino. México. Revista Muy interesante. Año XXV No. 01.
Rodríguez Manzanera, Luis. (2010). Criminología. 24° Edición. México. Ed. Porrúa.
https://www.elnorte.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/
https://www.infobae.com/america/mexico/2020/05/05/armadas-y-peligrosas
https://www.infobae.com/america/mexico/2020/01/17/la-reina-del-pacifico
http://www.noticiaspv.com.mx/la-reina-de-la-riviera-maya}

Bibliografía

Ledesma de Paz, Teresa. “Mujeres Delincuentes Mexicanas”. México: CEAAMER, 2021. 12 hojas

Check Also

Aguilar Calzada, Bardo Moisés. “Epistemología Aplicada a la Educación”

CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE LAS AMERICASDOCTORADO EN EDUCACIÓNASIGNATURAEpistemología Aplicada a la EducaciónCUATRIMESTRE: 5Caso PrácticoNOMBRE …

Powered by keepvid themefull earn money